Proporción, líneas y equilibrio en los diseños de moda

La proporción y las líneas desempeñan un papel importante en la silueta, ya que son determinantes para lograr el equilibrio y la armonía que favorezcan y resulten agradables a la vista. La proporción depende de la dimensión de los componentes en relación al conjunto. Aplicando esta premisa a la moda, el cuerpo humano es el conjunto y los componentes son los hombros, el cuello, los brazos, las piernas, el torso, las caderas, la cintura, etc. Entre los distintos componentes se podrían trazar líneas divisorias: verticales, horizontales, diagonales y curvas. También se pueden establecer divisiones y crear zonas proporcionales a partir de bloques de color, tejidos, texturas o estampados. Una buena proporción es la relación armoniosa entre distintas líneas y tamaños en función del cuerpo, que es el conjunto.

Las proporciones pueden variar en función del efecto deseado, jugando con el largo, el ancho y el volumen. Elevar la cintura de los pantalones por encima de la altura natural, por ejemplo, provoca un efecto de prolongación de las piernas y acortamiento del tronco. La cintura baja que Alexander McQueen popularizó con sus bumster pants provoca justo lo contrario: al situar la cinturilla por debajo de la cintura natural, los pantalones acentúan el torso y acortan las piernas.

La silueta y las líneas son conceptos estrechamente vinculados: ambas subrayan la naturaleza del corte de la prenda. No obstante, las líneas físicas que crean las costuras, las pinzas, el dibujo de algunos tejidos o los drapeados se diferencian de la silueta. Las líneas dirigen la mirada hacia un punto arriba, abajo, alrededor deI cuerpo, etc. y generan ilusiones visuales de estrechez o amplitud.

Por regla general, las líneas rectas y verticales estilizan el cuerpo y proporcionan una imagen estructurada, un tanto masculina Las líneas horizontales generan un efecto de amplitud y tienden a acortar el cuerpo. Las líneas curvas suelen sintonizar mejor con las forma3femeninas: dibujan contornos más suaves que minimizan la cintura y acentúan el busto y las caderas. Las prendas cortadas al bies trazan una línea diagonal que, al recorrer transversalmente y rodear el cuerpo, producen una imagen curvilínea, fluida y envolvente. El equilibrio es el «factor paraguas» que engloba todos los aspectos que definen una prenda y que resulta imprescindible para armonizarlos. Para lograrlo es necesario un reparto equitativo de los diversos elementos de diseño, incluyendo la proporción, las líneas y el color. Si el cuerpo se parte verticalmente, las mitades serán simétricas. Nuestro cerebro está programado para buscar la simetría, y por eso el diseño de moda persigue la sensación de equilibrio que produce. La simetría se crea disponiendo los detalles deforma especular en relación con la línea imaginaria: bolsillos, cuello, solapas, mangas, puños, pinzas o costuras, por ejemplo, alineados en idéntica posición a un lado y otro del centro.

El equilibrio horizontal tiene que ver con la relación entre la parte superior y la inferior. La línea divisoria natural del cuerpo es la cintura. Sin embargo, a diferencia del equilibrio vertical, las dos mitades resultantes son diferentes la superior es más corta: obstáculo que el diseño debe superar para evitar que un bloque sea más importante que otro. Si los detalles del atuendo se concentran alrededor de los hombros, el cuello o el torso, posiblemente la parte superior pesará más. En cambio, si ha primado la mitad inferior, se corre el riesgo de que la silueta parezca más alargada y amorfa. El equilibrio asimétrico es posible, tal como lo muestran las prendas desproporcionadas o de construidas que se compensan con elementos de diseño pequeños o grandes en un lugar determinado, o más de uno. Ese lugar se elige a conciencia y se considera un contrapeso capaz de equilibrar la forma en su conjunto. Se trata de un recurso clave en las creaciones de diseñadores japoneses y belgas, como Yohji Yamamoto o Martin Margiela, que cuestionan y manipulan los principios del equilibrio para expresar una estética vanguardista.

Saltarse las reglas puede conferir al diseño una cualidad única, siempre y cuando se respete cierto sentido del equilibrio y se mantenga la sensibilidad hacia la armonía de la silueta. Trabajar la proporción, las líneas y el equilibrio permite mejorar drásticamente un diseño, aunque también puede estropearlo. Dibujar y recrear simulaciones tridimensionales agudiza la percepción visual y permite adquirir una mayor capacidad para apreciar todos estos factores. En la primera fotografía, Kate Williama logra un equilibrio perfecto gracias a la distribución proporcional de tres colores de un modo innovador. En la segunda, la misma diseñadora combina dos bloques de color, capas definidas y una ingeniosa distribución de las prendas para crear un conjunto armónico y equilibrado. El diseñador do ropa para hombre Calum Harvoy oxporimonta con proporciona extremadas on cuello y hombros con el fin de modernizar el atuendo masculino. A posar de la exageración, su propuesta conserva también su naturalidad.