Alejandra Gottelli, la histórica diseñadora que fundó “Cúbreme”

Alejandra Gottelli es una diseñadora que le ganó a la sostenibilidad. Se impuso ante este concepto, que ahora tiene mucha relevancia porque desde la década del 80 que investiga y analiza la producción de textiles de bajo impacto. Sus inicios están sujetos a una labor de “diseñadora purista”, que alude a un trabajo minimalista, limpio, estético y preciso. 

Cuatro décadas después, la situación es muy diferente. Luego de un profundo análisis, Gottelli lanzó su propia marca personal denominada “Cúbreme”, un proyecto que describió como “una decisión de crear diseños bellos, simples y perdurables usando textiles puros y nobles. Poniendo en valor su origen y a la naturaleza en cada paso del proceso y acabado”.

La diseñadora opta por el uso de fibras naturales locales y trata de tener un impacto menor para concientizar sobre el uso responsable en el medioambiente. La lana merino y el cáñamo son dos recursos que sustituyen al algodón, un recurso casi prohibido por Gottelli. Además del empleo de las fibras, la diseñadora y docente apunta a conservar el ecosistema. 

Gotelli combina el empleo de las fibras naturales con el cuidado hacia la flora y fauna. No sólo hace hincapié en las fibras naturales en la confección de sus prendas, sino que entiende que el sistema productivo tiene que ser un trazo general que incluya todo. 

Cúbreme, el proyecto de Gottelli

Cúbreme es la representación de los deseos de Alejandra Gottelli en la industria de la moda, pero también en lo que refiere al entorno natural. Estos emprendimientos suelen estar asociados con historias e identidades que caracterizan a las prendas. La diseñadora resalta el valor del trabajo artesanal y considera los oficios, el espacio naturales y las tradiciones.

“Intentamos que cada prenda u objeto tenga un espíritu propio con una historia que rescatar” sintetizó la diseñadora, que hace unos años detectó que en Argentina había dos lugares muy desfavorecidos en cuanto a la cadena de producción. Su trabajo de campo se orientó en la Patagonia, con el caso de la lana como principal.

“Veía que dentro de la cadena productiva los primeros eslabones estaban muy aislados, nadie conocía el origen de los materiales que usaba” respondió indirectamente Gottelli sobre el inicio de Cúbreme, un espacio que cambió el origen de la ecuación debido a las fibras naturales, pero sobre todo, el impacto y el conocimiento del sistema de producción.

Cúbreme surgió ante la falta de visibilidad de los productores en torno al sistema productivo y sobre todo al “primer eslabón” del que tanto mencionó Gottelli, como el más condicionado. Durante una entrevista, en medio de este trabajo de investigación, Gottelli reconoció el hecho de tener una “mirada holística”, que se basa en una observación completa y total del contexto.

La relación de los clientes con Cúbreme

Desde que la diseñadora observó esta problemática, hizo un pacto consigo misma para no repetirlo en su futuro proyecto. Con el tiempo consumido y en el presente, Cúbreme brinda el espacio mediante las fibras naturales y también se entromete en la cadena de producción. La dirección ejecutiva de la marca relata el origen de las prendas, las fibras y cómo se producen.

Incluso, la visión de Alejandra no es cuestión de azar. Durante otra entrevista comentó que su madre también fue una adelantada de la época y elaboró “prendas sustentables” que eran duraderas. El mismo trabajo en la actualidad lo hace su hija, con un impacto ínfimo en el medioambiente y con fibras naturales que reemplazan al algodón, un textil que necesita de litros y litros de agua durante su desarrollo. 

“Todo lo que diseño tiene que ser atemporal, versátil, simple y perdurable” sentenció Gottelli, en línea con sus raíces familiares y el trabajo de su madre que influyó e influye en su carrera profesional.

Gottelli, influenciada por diseñadores y trabajadores

Comenzó en San Pablo, Brasil, como una diseñadora purista, luego hizo una investigación en La Patagonia y Chaco sobre los negativos diseños de producción. Pero también, Gottelli salió en busca de las oportunidades y se nutrió de varias personas a lo largo de su camino.

La diseñadora destacó una experiencia que tuvo en Alta Gracia, Córdoba, donde aprendió sobre camélidos sudamericanos. También trabajó con un ingeniero textil para entender procesos más técnicos como las telas y los hilos. Además estuvo en una hilandería donde perfeccionó su conocimiento.

Todas estas experiencias son parte del camino que ha implementado Alejandra Gottelli como diseñadora, y que la han formado para profundizar sus conocimientos de la industria. Junto a Cúbreme, ha construido un proyecto que revitaliza la relación con el cliente y refleja el proceso de las fibras naturales y el origen de las prendas.

Diseñadora, docente y activista, Gottelli desde la década del 80 se mantiene firme en la industria textil y entiende el juego. En la actualidad, está centrada en tener un impacto sustentable y en la conservación del medioambiente.