Alta costura y pret-á-porter, las clasificaciones de la moda

Hay distintas categorías o clasificaciones que distinguen los niveles de producción en la industria de la moda. La historia del rubro se remonta muchos años atrás, pero el siglo XIX (entre 1800 y 1900) fue una época donde en Francia irrumpió la “alta costura”, un nivel de producción arraigado a la cultura francesa y que se caracteriza por el trabajo artesanal, el detalle y la exclusividad.

El “pret-á-porter”, también conocido como “listo para llevar”, también surgió en el siglo XIX pero se asentó en el siglo XX, luego de la Segunda Guerra Mundial. Incluso, la historia dice que inicialmente la alta costura se opuso a este nuevo nivel de producción, aunque con el paso del tiempo algunos diseñadores franceses optaron por adentrarse en el mundo.

La historia de la alta costura, tan exclusiva como en sí misma

El mercado de la alta costura es cada vez más pequeño. Es un mercado exclusivo, con una clientela prestigiosa y por momentos inalcanzable. La Federación de la “Haute Couture” de París es quién regula el nicho. La misma cuenta con 100 miembros de marcas reconocidas y controlan el rumbo del nivel de producción, que con la llegada del pret-á-porter ha perdido terreno.

Para cualquier nostálgico del pasado y de la moda antigua, la alta costura todavía mantiene su sello distintivo: el trabajo artesanal. Charles Frederick Worth es considerado el padre de la alta costura por exhibir prendas exclusivas en el 1800, y luego siguieron una camada de jóvenes diseñadores en el siglo XIX que fomentaron el término. Coco Chanel, Cristóbal Balenciaga, Christian Dior, fueron algunos de los que siguieron el legado. 

París se adueñó de la alta costura debido a la irrupción de varios de sus diseñadores en el país. La ciudad de la luz se transformó en un espacio exclusivo, con clientes sofisticados y una confección de prendas para gente adinerada. Ante la entrada del pret-á-porter a mediados del siglo XX, la alta costura perdió terreno pero sigue latente.

Este tipo de producción se destaca por un trabajo artesanal, con una confección que puede llevar horas. No se busca en la alta costura un diseño para vender, sino para exhibir en una pasarela, o para mejorar la imagen de una marca. El “haute couture” apunta a un trabajo 100% de calidad, con detalles exclusivos y personalizado para una clientela de nicho.

En la actualidad, con las empresas orientadas a generar ganancias rápidas, la producción de la alta costura es un desafío. Al ser un trabajo artesanal y original, el trabajo manual y la mezcla de telas conlleva más tiempo para los diseñadores.  Desde 150 a 6000 horas puede llevar la confección de un vestido sencillo o con bordados exclusivos. Otro número particular es que alrededor de 2200 costureras están calificadas para trabajar en el rubro.

La FMHC (federación de la alta costura y de la moda) fomenta la cultura francesa del nicho y organiza las semanas de la moda en París. Luego, 16 casas de ropa están habilitadas por la federación para confeccionar y comercializar prendas de este rubro y unas 4000 personas que se prevé que son clientes del haute couture.

¿Y el pret-á-porter? ¿Cómo impactó en la moda?

“Ready to wear” o “listo para usarse”, la temática del pret-á-porter es muy diferente a la alta costura. Este nivel de producción surgió en contraposición a la alta costura, más refinado, exclusivo y más personalizado. En tiempos de guerra, Pierre Cardin fue quién asumió el papel de elaborar prendas más accesibles y prácticas, con mismos patrones y modelos pero diferentes tallas.

A diferencia de ir al “atelier”, el pret-á-porter surgió desde las boutiques, espacios más comunes y que hoy son conocidos como los centros comerciales. Otro personaje principal en la historia es Yves Saint Laurent, un recordado diseñador abocado a la alta costura que se familiarizó con el ready to wear.

El pret-á-porter, a diferencia de la haute couture, trabaja con talles generales y medidas estándares. Una moda donde se busca la rapidez en la producción y las ganancias ágiles. ¿Por qué fue tan importante? Este nivel de producción se masificó y permitió que las grandes marcas se apropien de estas prendas listas para llevar.

El término significó un beneficio para todos. Para la alta costura fue un quiebre en la moda pero muchos acudieron al pret-á-porter para combinar ambos mundos. Y también determinó un nuevo enfoque, más orientado hacia la fabricación en serie. Por eso Saint Laurent y Chanel forman parte los dos polos porque fusionaron el ready to wear con el lujo.

Lo que está claro es que la alta costura y el pret-á-porter, en respectivos momentos y contextos, marcaron un hito en la industria de la moda. Dos niveles de producción masivos, con diferentes características pero con una impronta marcada. El denominador común es París, cuna de la moda con el haute couture y con el listo para llevar que se lo adueñaron diseñadores de la época.