El caso Ansilta: una pyme que no para de crecer

Ansilta es una marca de ropa fundada en 1980 y desde hace años le compite a grandes marcas multinacionales en un sector: camperas. Ante la inclusión de la tela Gore-Tex, presidentes y figuras públicas han acudido a sectores de temperaturas extremas y portaron camperas de la marca. Desde 1999, cuando la empresa obtuvo la licencia, se consolidó como una de las pymes más reconocidas de Sudamérica y no ha parado de crecer. 

¿Por qué Ansilta? ¿Por qué una marca de ropa inspirada en una cultura de hace miles de años? Preguntas que la marca ha dejado en claro mediante su sitio web. La pyme recibió ese nombre ante la “cultura ansilta”, una etnia que se formó y sobrevivió en la cordillera de Ansilta, ubicada en el límite de la cordillera de Los Andes en San Juan.

También expusieron una línea de tiempo con los acontecimientos más destacados desde la fundación hasta la actualidad. Ansilta fomenta una cultura colectiva con sus clientes, fabrica prendas exclusivas para el montañismo, el deporte y la naturaleza, y emplea en el día a día la sostenibilidad, un factor repetitivo en empresas relacionadas con el entorno natural. Además, la marca sponsorea distintos eventos o carreras deportivas. 

La historia de Ansilta

La creación de la pyme fue en el año 1980, cuando Alberto Graffigna, un apasionado por el montañismo y el senderismo, detectó la dificultad de la producción de camperas y ropa de montaña en el país. Ante esta observación, el emprendedor comenzó a fabricar camperas en la casa de sus padres con los recursos disponibles.

Primero tenía un conocido que fabricaba y vendía camperas, y cuando la producción dejó de funcionar, Graffigna tomó el rumbo del trabajo artesanal y confeccionó sus propias camperas. Compró una máquina para agilizar el proceso, incorporó un aislante y en 1986 se mudó a un pequeño taller para diez personas.

A las camperas le siguieron varias prendas relacionadas con las actividades de montaña (pantalones, buzos, chalecos) y en 1989, Ansilta se posicionó como la primera empresa sudamericana en fabricar prendas con tela “polar”. A partir de esos años, cada hito significaba la primera vez que la marca hacía o cumplía con tal cosa. Después de una mudanza en 1995 para expandir aún más el taller, en 1999 Ansilta se convirtió en la primera marca en recibir la licencia de la tela Gore-Tex para fabricar sus prendas.

Gore-Tex es el nombre comercial que recibe la tela, caracterizada por ser impermeable y transpirable por bastante tiempo. La tela fue utilizada por la NASA para la misión Columbia y fue empleada por Ansilta para confeccionar las prendas de los instructores de esquí.

El enfoque sostenible aplicado por Ansilta

Además de haber incluido buenas prácticas ambientales en el día, como el reciclaje o la reutilización de productos, Ansilta dio un paso más e implementó prácticas sostenibles en su fábrica de producción. En 2024, la marca colocó 688 paneles solares que recubren el techo de la fábrica y generan energía solar a través de las energías renovables. Los paneles fotovoltaicos captan la luz solar y la transforman en energía.

La pyme también compartió un trabajo en conjunto con Temaikén, un bioparque ubicado en Argentina. El objetivo de ambos lados fue compartir una experiencia natural y fomentar la conservación del medio ambiente y las especies. En lo que refiere a la industria textil, Ansilta, desde 2010, adoptó un sistema de economía circular para reducir la contaminación.

La empresa utiliza tejidos de fibras naturales y biodegradables con el fin de reconvertir las telas y aplicar un modelo sostenible. El Ministerio de Producción de la Nación otorga el “sello del buen diseño argentino”, una distinción hacia productos de la industria nacional que son innovadores y mantienen la calidad justa y necesaria.

Entre 2013 y 2015, la empresa fue reconocida como “marca país”, recibió el sello otorgado por el Ministerio de Producción de la Nación y fueron certificados con normas de gestión de calidad de productos. En 2018, la empresa elaboró el uniforme oficial del Programa Antártico Argentino.

Producción nacional

Ante la expansión en la fábrica de San Juan, la empresa cuenta con su fábrica principal en la provincia cuyana y luego tiene ocho tiendas distribuidas en CABA, Mendoza, Neuquén y varias provincias y ciudades. ¿Y a nivel internacional? Desde la marca sentenciaron que solo venden algunas prendas en diversos centros de esquí o para clientes específicos, aunque la intención es abrir un local propio.

Las Certificaciones ISO, de los Sistemas de Gestión de Calidad y Ambiental refuerzan el trabajo sostenible e innovador de Ansilta, una pyme que promueve el montañismo ante sus prendas con una de las mejores telas del mercado. Desde 1980 que la compañía se inspira en la montaña y en la cultura colectiva natural, con eventos, acciones y enfoques que apuntan a conservar el medio ambiente.