EL TRAJE TÍPICO ESTADOUNIDENSE

Aun hoy, en1 que el paisaje de los Estados Unidos se está haciendo cada vez más homogéneo, no hay en realidad un estilo de vestido que se pueda llamar típicamente americano. Un centro comercial de Maine puede parecerse superficialmente a otro de Georgia o California, pero sus clientes tendrán un aspecto distinto, pues la historia diversa de estos Estados ha dejado su huella en el vestido.

En los Estados Unidos, como en Gran Bretaña, la forma de vestir típica de las distintas regiones se puede observar mejor en los grandes congresos nacionales, donde factores como la profesión y el nivel de ingresos son relativamente uniformes. En estas reuniones se ponen claramente de manifiesto las diferencias regionales, y las podemos confirmar fijándonos en los distintivos que los estadounidenses suelen llevar en las convenciones con su nombre y su lugar de origen. Se pueden distinguir cinco estilos diferentes: 

1) el de la vieja Nueva Inglaterra, 

2) el del Profundo Sur, 

3) el del Medio Oeste, 

4) el del Salvaje Oeste y 

5) el del Lejano Oeste o californiano. 

En zonas fronterizas, las indumentarias normalmente combinan estilos regionales.

Los estadounidenses que no viajan demasiado dentro de su propio país con frecuencia malinterpretan los estilos de otras regiones. Los naturales de los Estados del este, por ejemplo, pueden hacer una lectura errónea de la ropa del Lejano Oeste, creyendo que indica una mayor informalidad-o una mayor disponibilidad sexual de la que en realidad está presente en ella. El ejecutivo de aspecto indolente de Los Ángeles, con su camisa deportiva desabrochada y sus sandalias, puede en realidad estar pendiente de la primera oportunidad que se le presente para no dejarla escapar hasta un punto que escandalizaría a su colega del este. También se puede dar el error inverso: un californiano del sur puede descubrir con sorpresa que el natural de Nueva Inglaterra que acaba de conocer, con sus trajes de colores sobrios y perfectamente abotonados, está harto de negocios y está deseando emborracharse o meterse en la cama.

NORESTE Y SURESTE. PURITANOS Y PLANTADORES

Los grises y severos trajes de los colonos puritanos de Nueva Inglaterra, y sus sospechas de que el color y los adornos son una trampa del diablo, han dejado su huella en la indumentaria actual de los habitantes de esta zona. En cualquier gran reunión las personas procedentes de esta parte del país irán vestidas con colores más oscuros -sobre todo negro, gris y azul marino, a menudo con toques de blanco que recuerdan los cuellos y los puños almidonados de la indumentaria puritana. Los tejidos serán más lisos (aunque más pesados y a veces me das las solapas y los adornos serán más estrechos. La mayoría de keñados para que parezcan que están hechos en Inglaterra). La ley del camuflaje también opera en Nueva Inglaterra, donde los cielos grises y los paisajes urbanos oscuros y rectangulares están a la orden del día El vestido característico de Profundo Sur está basado en un clima que no requería ropas pesadas y en una economía que durante mucho año eximió a los blancos de clase media y alta de todo tipo de trabajo manual y abarató los costes de lavandería y planchado de ropa. Hoy los trajes blancos del plantador y su gusto por el lino y los primorosos y frágiles vestidos largos de su esposa y sus hijas sobreviven aún en for.ma moderna. En nuestro congreso nacional imaginario los varones sureños llevarán trajes de colores más claros beiges y grises pálidos-y se notará un cierto dandismo que se expresará en los puños franceses, las corbatas más caras, los tejidos más sedosos y las rayas más anchas. La ropa de mujer será más floreada, con tendencia a llevar lazos, volantes, encaje y bordados. Si es blanca, probablemente será lo más blanca posible: un cutis pálido aún es el signo identificador de una dama sureña, y en las mujeres la piel bronceada por el sol se considera poco elegante, excepto en turistas.