
El objetivo del proceso de documentación radica en buscar pistas que formen, informen, inspiren y fomenten ideas frescas. Para ser diseñador es importante comprender la moda desde un punto de vista histórico y contextual; esta perspectiva tanto puede inspirar como ayudar a cuestionar el pasado y el presente con vistas a evaluar el futuro.
Aparte de la información procedente de la historia de la moda y de sus creaciones, ¿de dónde más se pueden sacar dichas pistas? Entre las fuentes típicas se incluyen mercadillos, tiendas de segunda mano, revistas de viajes, ensayos, museos, bibliotecas, parajes naturales, nuevas tecnologías, modas juveniles y tribus urbanas. Pero pueden proceder de cualquier parte, de la nueva generación de coleccionistas y taxidermistas, que está resurgiendo en los últimos tiempos, de las canciones de Jimi Hendrix, Bob Dylan, Chopin o Duran Duran, o quizá una mezcla de todas ellas. Movimientos artísticos, arte clásico, arte contemporáneo, escultura, exposiciones, etc., todo es también susceptible de aportar pistas importantes. Una película de Francis Ford Coppola puede estar repleta de ideas. Una fotografía provocativa de Rankin o las formas sensuales y radicales de la arquitectura de Santiago C3latrava pueden despertar la creatividad 0simplemente una cita del maestro Dior, sin ir más lejos: «Fue con Robert Piguet con quien aprendí a omitir… Piguet sabía que la elegancia sólo puede hallarse en la sencillez». Muchos diseñadores vuelven al pasado constantemente en busca de inspiración e ideas. Las bellas artes, la literatura y los trajes históricos suelen ser fuentes muy valiosas. Pero los glamurosos y a veces pícaros diseños obtenidos no son reproducciones literales ni meros reciclajes de la obra original, sino interpretaciones personales. Se puede beber de cualquier fuente, pero teniendo siempre claro que el tema debe resultar interesante para uno mismo y significativo para el proyecto; hay que explorarlo plenamente y comprenderlo. De lo contario, la investigación superflua se traducirá en resultados insustanciales e intrascendentes.
Musas
Son una de las mejores fuentes de inspiración. Una musa es alguien capaz de dar un aire determinado a una colección y de atraer la atención de una marca hacia su estilo único e individual. Puede ser el personaje de una película o de un libro, una personalidad influyente del pasado o del presente, una celebridad, etc. Audrey Hepburn fue una musa para Givenchy, por ejemplo. También puede ser un personaje de fantasía, una fotografía o el retrato de alguien que encarna determinados valores. Cualquiera de estas musas podría plasmarse en el tema de una colección y con vestirse en mascarón de proa de todo el proceso creativo. Por lo que habría que plantearse: ¿qué colores usaría?,¿lleva pantalones?, ¿de qué tipo: ¿altos de cintura, acampanados, piratas?, etc. Hacerse preguntas sobre la musa ayuda a identificar y materializar el espíritu de los diseños.
Recopilar y organizar la información
Una vez reunida la información, hay que organizarla estableciendo conexiones. Las composiciones tienen que ser originales, interesantes y estimulantes para marcar una dirección determinada en términos de diseño. Poner en orden todos los datos en un cuaderno de bocetos o una pizarra facilita el procesamiento, la comprensión y el trazado de la línea que se ha de seguir. Dichos cuadernos no sólo sirven para mostrar imágenes inspiradoras y accesorios diversos; el propósito es dar un toque personal, una interpretación nueva o un enfoque distinto. En efecto, no sirve combinar temas modernos o insólitos vinculados a los consumidores, hay que ir más lejos y asegurarse de no reutilizar el tratamiento original de nuestras fuentes, ya que no habría innovación alguna.
Los dibujos, collages, colores, tejidos y palabras clave o frases descriptivas ayudan a dotar de significado y profundidad a las imágenes. El análisis, la reflexión y el cruce de las referencias de las distintas páginas del cuaderno sirven para sacar conclusiones en un momento dado. Conviene evitar, no obstante, que el cuaderno se convierta en páginas saturadas, densas y poco estimulantes. Mantener el entusiasmo y el coraje durante todo el proceso conduce a resultados audaces, fascinantes y muy personales. Con el tiempo, y a base de acumular experiencia, se llega a desarrollar un enfoque individual. El proceso de investigación y de acopio de la información se convierte en algo natural, intuitivo. Los cuadernos de bocetos deben reflejar una perspectiva original y un punto de vista moderno; el objetivo es hallar inspiración y extraer una propuesta de diseño bien construida que logre sintonizar con el mercado.
Los collages de imágenes que transmiten un espíritu determinado sirven para organizar la información y presentar una idea concreta para que los clientes o un equipo de profesionales la puedan evaluar. En esencia se trata de plasmar de forma elaborada la investigación que previamente se ha volcado en el cuaderno. La presentación debe ilustrar un itinerario lógico que realce la imagen, los colores, los materiales y el lema de la colección. En función del aire que se le quiera dar, pueden añadirse palabras clave oscura, masculina, taciturna, etc. que subrayen el carácter de cada diseño.
