Aunque lo que crea la configuración de una fachada son las ventanas, lo que centra la atención es la puerta de entrada. Cuantas más pretensiones tiene una casa más importancia se da a la entrada, con gran lujo de detalles, frontones, pórticos y columnas. El lugar donde se encuentra la puerta principal tiene que destacar con claridad, aunque esté a un lado de la casa; el sendero que conduce a ella debe indicar también su situación sin ambigüedad. Si todos los accesos exteriores están pintados del mismo color, la puerta principal no destacaría, en especial si se utilizan tonos brillantes o fuertes. En particular, las puertas de garaje plantean un problema, porque son grandes y tienden a dominar la fachada; tal y como sucede con otras puertas de servicio, es mejor pintarlas de modo que se fundan con el color del muro. En cambio, la puerta vidrieras y las ventanas que dan al jardín han de igualarse con los marcos de las demás ventanas de la casa.
Sin embargo, antes de pintar, compruebe que las puertas existentes son las más adecuadas para la casa (véase el capítulo sobre el carácter arquitectónico). Es asimismo importante montar los herrajes apropiados (bisagras, picaportes, etc.), colocándolos con todo cuidado en el eje del marco, a fin de obtener una agradable sensación de simetría.
A menos que la puerta sea de un tipo de madera que resista la intemperie (roble, olmo o teca, por ejemplo) o esté protegida por un buen porche, es mejor pintarla que barnizar. Sólo es aconsejable pintarla del mismo color que su marco si se pinta de blanco y si los marcos de las ventanas son asimismo blancos. Pero, en general, es mejor dejar el marco de la puerta del mismo color que los de las ventanas, y pintar ésta con un color que contraste, pues de lo contrario el efecto que se obtiene es el de un espacio muerto, que no expresa ni la forma ni los detalles del acceso. Los colores también deben guardar relación con las paredes circundantes; en general, el contraste de los tonos fríos con los cálidos da buen resultado, aunque, como siempre, hay excepciones.
Los porches
Con los porches hay dos posibilidades: pintarlos de modo que hagan juego con la puerta principal o bien con los marcos de las ventanas. El primer sistema da buen resultado en el caso de una puerta discreta y un pórtico relativamente pequeño, puesto que hace que toda la entrada parezca más importante. Si ambos son de mayor tamaño, el efecto será más delicado si el pórtico hace juego con los marcos de las ventanas.
Los pavimentos
Los pavimentos utilizados en los senderos, caminos, patios y terrazas deberán estar de acuerdo con la casa: las losas de color gris frío o crema, por ejemplo, combinan bien con la obra de fábrica de ladrillo de colores cálidos. En los húmedos días del invierno, las losas de color gris cremoso parecen menos frías que las de color gris liso. Si la casa es de piedra o tiene elementos de piedra, las losas deberán combinar con ésta. Si se quieren senderos de ladrillo, es mejor utilizar los ladrillos especiales que soportan las heladas y la intemperie; hay que utilizar con preferencia tonos oscuros, mezclados con colores tostados. Por regla general, el tamaño de las losas del pavimento tiene que guardar relación con la extensión de la terraza, es decir, las losas tienen que ser pequeñas en un patio pequeño y mayores en una terraza grande Los tejados
Los tejados cubiertos de paja o con ripias son muy inclinados, para que el agua de lluvia se escurra con rapidez. Los que son de tejas de barro cocido o pizarra tienen una inclinación menor, mientras que los cubiertos de materiales laminados, como la chapa ondulada, tienen ángulos mucho menores. Los tejados planos se hacían tradicionalmente de plomo o cinc, actualmente se utilizan telas bituminosas o asfalto. Cuando se estropea el material existente, su sustitución no es necesariamente la mejor solución o la única. Los viejos tejados de pizarra o teja, con una pátina atractiva, se pueden fijar por debajo utilizando un material plástico flexible que sujeta fuertemente las tejas o placas de pizarra, formando un conjunto homogéneo impermeable. Hay que evitar, en cambio, los materiales de fijación que se aplican encima del tejado, puesto que tapan el dibujo de las tejas o las placas de pizarra, destruyen completamente sus cualidades estéticas y luego no se pueden quitar.
Si es imposible salvar el tejado, intente que. el material existente combina con el material recuperado. Es posible que pueda volver a utilizar las planchas o tejas antiguas, si es así, agruparlas en las zonas más visibles y utilice las de repuesto en las pendientes interiores y en otras zonas menos visibles. Aplique a las tejas o placas de pizarra nuevas una mano de estiércol, leche agria o abono líquido para plantas; al cabo de seis meses los microorganismos habrán reducido el contraste entre el material nuevo y el viejo. Se les puede dar un tono más oscuro frotándose con hollín. El plomo es caro y se puede sustituir por cinc, cobre o aluminio, aunque ninguno de estos materiales quedará tan bien; si los utiliza, procure que sea en las partes del tejado que no puedan verse. Existen ripias de sustitución, que suelen ser de madera de distintas coníferas norteamericanas. La reparación de los tejados de metal ondulado consiste simplemente en sustituir las planchas gastadas por otras nuevas. Si ha de renovar el tejado de todo el edificio, estudie la posibilidad de utilizar metal esmaltado, aunque debe evitar el de tipo texturado, pues puede perjudicar el aspecto de la casa.
Canalones y bajantes
Tradicionalmente los canalones y los bajantes se pintaban de negro; es un tratamiento que da buenos resultados. Sin embargo, cuando el número de conductos es excesivo se puede desviar la atención de ellos pintándolos de un tono similar al de los muros del edificio, si éste no está pintado; en caso de que sí esté pintado, el color debe coincidir con toda exactitud. Al sustituir canalones y bajantes procure simplificar todo el sistema de desagüe; suprima tuberías y dispóngase de tal forma que discurren por las esquinas del edificio y, en las aisladas y pareadas, agruparlos en una pared lateral.
