La industria de la moda, o también conocida como la industria textil, es una de las más voluminosas en Argentina. Si bien no está catalogada como una de las industrias más grandes en el país, representa el 1.5% de empleo y un 0.9% de valor nacional. El sector es considerado uno de los más amenazantes al medio ambiente ante la cantidad de emisiones de carbono emitidas durante los procesos de fabricación.
No llama la atención que muchos diseñadores hayan implementado técnicas y herramientas sostenibles en sus confecciones, a tal punto que varias diseñadoras argentinas se han inspirado de sus familias para aplicar la moda circular o tener mayor compromiso con lo natural. Incluso algunas fueron seleccionadas por revistas o premiadas como “talentos verdes”.

En esta nueva ola de técnicas y conceptos en la industria textil, la inteligencia artificial también juega un papel crucial. La IA funciona con una gran base de datos para distintos minoristas o mayoristas, donde cada uno puede consultar y usar la inteligencia artificial según sus preferencias. La IA, en la moda, habla de tendencias, analiza datos de los consumidores y recomienda los pasos a seguir.
Varias fuentes cercanas a la moda atribuyen la personalización como un factor único que impulsa a la inteligencia artificial, o también podría ser viceversa, donde las predicciones en las tendencias ayudan a fortalecer la conexión de las personas con las prendas desde un lado físico y emocional. “Nos obliga a pensar en inclusión, sostenibilidad y soberanía digital” deslizó una abogada en inteligencia artificial.
La inteligencia artificial sirve como soporte para las marcas, sobre todo las que apuestan por la sostenibilidad. ¿De qué manera? La IA es una fuente consultada para descubrir la manera de reducir la contaminación, y también sirve para aprender sobre la optimización de recursos, la moda circular, el reciclaje de recursos y distintas técnicas.
Moda sostenible, un plus de la IA
Varias marcas y diseñadores emergentes, en la actualidad, se entrometen en un camino más sostenible, que quiere decir más “natural” y menos “contaminante”. La sostenibilidad habla de impactar en el presente sin perjudicar a las generaciones futuras y menciona lo social, lo económico y lo ambiental como tres ítems a destacar.
La inteligencia artificial sirve como fuente de consulta continua y las marcas, en busca de esa sostenibilidad, intentan analizar la huella ambiental mediante la aplicación de huellas en cada parte del proceso. Las marcas analizan sus movimientos según los distintos grados y evalúan el nivel de contaminación.
Incluso, varias empresas en el presente trabajan sin stock y únicamente con pedidos. Esto evita una producción masiva, ahorra recursos, entre ellos agua y también evita la acumulación de residuos. Muchas de las compañías que han irrumpido en la moda en los últimos años trabajan sin stock para generar mayor sostenibilidad en la industria.
Los materiales ecológicos y los desechos de animales o vegetales también son un punto a destacar. En vez de fomentar la cadena de producción en las fábricas, algunos diseñadores utilizan restos alimenticios o recursos naturales para confeccionar las prendas.
La inteligencia artificial como soporte creativo en la moda
Una herramienta accesible, sencilla y fácil de utilizar. Los diseñadores observan que la IA facilita ciertos aspectos de su trabajo al momento de realizar campañas, publicidades o diseño de colecciones. Muchas marcas intentan mezclar sus ideas con los aportes que hace la IA para lanzar diseños de colecciones o nuevas campañas.
El inicio y el fin lo determina el diseñador, con un boceto o plan creativo que preparó de antemano. Las marcas, lo que hacen, es jugar con la IA y se empachan de ideas impulsadas por la disciplina y ver, según el criterio impuesto, la mejor opción.
Al tener una base de datos y poder predecir las tendencias, la inteligencia artificial facilita el tema de la personalización. La industria de la moda atraviesa un contexto donde los clientes juegan con sus demandas y satisfacciones y aspiran a prendas hiperpersonalizadas. La IA dispone de modelos y ejemplos para que las marcas ofrezcan prototipos pedidos por sus clientes.
La inteligencia se anticipa a las preferencias del consumidor ante los datos que reúne en redes sociales y cualquier tipo de plataforma, donde los algoritmos también juegan un papel crucial. Durante las campañas de colección, la IA también abastece en los colores y fondos para simular variedad de paisajes.
La IA se involucra en la moda en general. El caso de Argentina es un ejemplo de los miles de estudios que hay alrededor del mundo. La diferencia es que salieron a la luz diversos casos de diseñadoras argentinas instaladas en el país o en el extranjero que impulsan la sostenibilidad mediante el reciclado, la confección de prendas con materiales ecológicos, la gestión del agua y el lavado a mano, el ahorro en los residuos, etc.
Argentina es un caso entre los miles que existen, porque la inteligencia artificial ha llegado a la industria textil para quedarse.
