Selby Avellaneda Studio, la apuesta sobre el lujo latinoamericano

Paula Selby Avellaneda nació en Brasil pero es y se siente argentina, tuvo un largo recorrido en Europa con mudanzas y varios trabajos, y en el presente vive en Miami. En cada lugar donde estuvo la diseñadora de moda y la especializada en management de lujo dejó su huella. Y como si fuese poco, apuesta por la alta costura en Latinoamérica hace unos años. 

A diferencia de algunos diseñadores, que se forman en Argentina y sueñan con llevar sus prendas hacia el exterior, Paula Selby Avellaneda hizo el recorrido a la inversa. Estudió en la Academia de Amberes, Bélgica y luego abrió su taller en Londres, Inglaterra. Avellaneda siempre resaltó sus “intenciones de volver a Buenos Aires” porque no quería “crecer dentro de una marca internacional”.

Con esa certeza bien planteada, la nacida en Brasil expuso algunas de sus prendas en París pero con la idea de regresar a Buenos Aires lo antes posible. La experiencia en el exterior fue el impulso para regresar a la capital argentina, con el objetivo de establecer un proyecto “más ordenado” y “claro”. Años después, la diseñadora vive en Miami y considera el hecho de viajar un “aspecto clave” en su vida para trabajar la “hipercreatividad”. 

Miami, Buenos Aires, los dos ejes apuntados por Selby Avellaneda

Varios años atrás, en una entrevista, la brasileña remarcó que “volvió con la idea de traer mucho de lo que había aprendido afuera” y entendió que para crecer tenía que tener “presencia en tiendas multimarca” y por eso empezó a vender en “Panorama” y armó una colección más grande. Regresó del extranjero pero la idea siempre fue vender hacia esos pagos.

¿Qué hizo cuando regresó a Buenos Aires? Paula siempre se interesó por la confección de vestidos de novias y la alta costura. Cuando retornó a Buenos Aires, abrió un local enfocado en estos dos nichos, con la idea de fomentar la alta costura en la provincia argentina. 

Con respecto a Miami, Paula Selby Avellaneda se ha radicado en la ciudad de Estados Unidos y viaja muy seguido porque encuentra en los viajes momentos de “hipercreatividad” y espacios esenciales para su “salud mental”. Luego, la diseñadora describió lo que significa un viaje para ella: “Durante los viajes, tengo más tiempo y perspectiva, y siempre vuelvo lleno de nuevas ideas”.

Los viajes son importantes en su vida, a tal punto que cuando estuvo en Vietnam, país asiático, encontró similitudes de la moda con Argentina: “Tienen un lenguaje de sastrería y alta costura muy joven y creativo” dijo y luego analizó: “Es una cosa un poco rara como si la moda de Buenos Aires se mezclara con la de Japón”.

La producción en Argentina

Desde su regreso hacia Buenos Aires, la diseñadora sabía de antemano que tenía que encontrar un producto con valor competitivo para exportar hacia el exterior. En otra de sus entrevistas, la especializada en el lujo comentó que en Argentina, “hacen todo en el país con materiales locales” y que intentan añadir “valor agregado con el trabajo a mano”.

Luego, Paula Selby Avellaneda no esquivó la realidad del valor de la ropa en Argentina, que suele ser más cara y por eso apuntan a mayor “calidad” para competir en el mercado extranjero. “Tal vez la misma prenda en Europa sale una mínima fracción de lo que se paga acá” comparó la brasileña, en un acto de sincericidio pleno. 

La apuesta por el lujo en Latinoamérica abarca su vida en Miami, pero también los incontables años en Buenos Aires, desde su regreso en Europa hasta Argentina para abordar de cerca el concepto de multimarca, las ventas online y la presencia en el país con la alta costura y la confección de vestidos de novias.

El diferencial de Selby Avellaneda siempre fue la producción de “piezas únicas a medida”. En Londres abrió su taller enfocado en la vestimenta para músicos y siempre tuvo claro que no quería hacer carrera en una marca internacional. Con sus ideales y valores, la nacida en Sudamérica optó por hacer una carrera independiente y con la alta costura y lujo en Latinoamérica.

Incluso, un poco su camino se desvió cuando entre 2011 y 2012 estudió administración para entender un poco más la industria y su negocio. Con los conocimientos adquiridos y la experiencia enriquecedora en Europa por varios años, la diseñadora volvió para enfrentar nuevos desafíos en un continente donde los procesos textiles son más complicados y están más retrasados en comparación al Viejo Continente.

Con algunos reveses, Paula Selby Avellaneda siguió en la búsqueda de su horizonte y lo encontró en Miami y Buenos Aires, pero también en París, Vietnam y en varios países donde estuvo. Momentos de creatividad a full, descanso para la mente y devuelta a la acción para seguir confeccionando prendas.