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	<title>vestidos &#8211; thedecolife.com &#8211; Picky Cova</title>
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	<description>Noticias, tendencias y análisis deco internacional</description>
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		<title>La moda de los vestidos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ramiro Rovira]]></dc:creator>
		<pubdate>Mon, 10 Aug 2026 07:43:00 +0000</pubdate>
				<category><![CDATA[Moda]]></category>
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					<description><![CDATA[La definición de vestido, según la entienden las muchas mujeres elegantes de la época y la transcribe Alfonso Karr es: “Cuanto más descubierta va una mujer, mejor vestida está”. Los grandes ojos delineados no aparecerían solamente en las importantes fiestas y en los carruajes, también se los veía en la larga fila de palcos del [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/08/female-body-shopping-bags-wooden-door-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-1834" srcset="https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/08/female-body-shopping-bags-wooden-door-1024x683.jpg 1024w, https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/08/female-body-shopping-bags-wooden-door-300x200.jpg 300w, https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/08/female-body-shopping-bags-wooden-door-768x512.jpg 768w, https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/08/female-body-shopping-bags-wooden-door-1536x1024.jpg 1536w, https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/08/female-body-shopping-bags-wooden-door-2048x1365.jpg 2048w, https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/08/female-body-shopping-bags-wooden-door-18x12.jpg 18w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>La definición de vestido, según la entienden las muchas mujeres elegantes de la época y la transcribe Alfonso Karr es: “Cuanto más descubierta va una mujer, mejor vestida está”. Los grandes ojos delineados no aparecerían solamente en las importantes fiestas y en los carruajes, también se los veía en la larga fila de palcos del hipódromo. Leemos en <em>La</em> <em>Bolsa</em>: “Se verá la variedad con que el cosmopolitismo avasallador ha descompuesto a la mujer argentina, quitándole ese sello audaz y picante que conservaba como preciosa herencia de la sangre española. Las rubias abundan como las morenas. Era raro no ver un par de ojos negros que no estuvieran artificialmente agrandados por el pincel ni mejillas que no desaparecieran bajo una capa de polvos o albayalde”.</p>



<p>En los primeros años del nuevo siglo un viajero alemán llegado a Buenos Aires, el general A. Arent, hace un comentario, donde habla de las mujeres argentinas: &#8220;Algo típico que atrae poderosamente la atención es que las damas casi sin excepción se pintan de manera muy llamativa, lo que produce una impresión desconcertante y equívoca. Se atribuye esa costumbre a la herencia de abuelas andaluzas entroncadas con la cultura de los árabes”. ¿Podremos adjudicar la misma herencia como la causante de las grandes exageraciones que significaron para la moda argentina los enormes peinetones, las largas colas de los vestidos y el color punzó que todo lo tiñó con su dramatismo durante la época de Rosas? Es muy probable.</p>



<p>Dos años después del Centenario, en 1912, nació el “rubor” para dar color a las mejillas, que complementaba muy bien con el favorito color rojizo en los peinados, responsable de la manía de teñir los rulos con henné (alheña). Esta moda de colores rojizos en los peinados venía por supuesto de París, aunque había tardado 25 años en imponerse en Buenos Aires. En el N° 54 del <em>Correo</em> <em>del</em> <em>Doming</em>o del año 1885, una crónica titulada &#8220;La moda de los cabellos rojos en París” dice: “Se pretende que las cabelleras rubias estén a la moda porque los cabellos de la señora condesa de Pirrefons son de color veneciano, y se dice que el peluquero a la moda ha tomado esta iniciativa”.16 Como vemos, todavía durante esa época y hasta fines de la década del 30, la clase alta y en especial la nobleza imponía las modas. Podemos decir que durante los años que van desde el Centenario hasta principios de la década del 20, se agregaron los lápices de labios a los cosméticos que en tonos naturales permitían “formar un cutis apócrifo&#8221; como polvo de arroz, vcloutina y colorcte.</p>



<p>Dijimos que la Primera Guerra Mundial no fue inspiradora de ninguna moda en especial, pero sí hay muy claramente un antes y un después en las audacias de los vestidos de tarde y en los cosméLicos. Desde entonces el maquillaje discreto fue reemplazado por un maquillaje que incluía gran cantidad de nuevos cosméticos. Las mujeres tanto jóvenes como mayores se masajeaban suavemente la cara con cera mercolizada -publicitada ampliamente por Lina Cavalieri, “una de las más famosas bellezas contemporáneas&#8221;-, como dice Charlotte Rouvier, la cronista del N° 1433 de <em>Caras</em> <em>y</em> <em>Carc-</em>las: “iTanto deben usar la crema mercolizada las mujeres rubias de cutis pálido que se echa a perder bien pronto porque es muy fino y delgado, como las de cutis moreno que es más grueso, por eso tiende a presentar un aspecto más aceitoso”. Cumpliendo las mismas funciones la conocida “crema lechuga” fue usada durante varias décadas.</p>



<p>Asimismo, el mismo número de <em>Caras</em> <em>y</em> <em>Caretas</em> habla de un nuevo polvo de belleza, &#8220;Deaborn&#8221;, que se vende en colores blanco, rosado y rachel. No nos resulta casual entonces la aparición del colorido en los polvos faciales cuando nos enteramos de que a partir del fin de la Primera Guerra Mundial y durante la década del 20 se da el auge de los baños de sol y la piel tostada, consecuencia tal vez de la incorporación de los ejercicios físicos y la vida al aire libre en las costumbres. Este nuevo polvo que ya publicita sus gamas de colores se agrega al tradicional “polvo Graseoso Leichner”, usado “por las últimas cuatro generaciones”, que sólo subrayaba su exquisita fragancia, suavidad y adherencia. Después del polvo facial se “sonrosaban el rostro” con Rubinol en polvo, aplicado generosamente en dos círculos colorados sobre las mejillas. Los ojos, de pestañas curvas, estaban enmarcados por cejas depiladas, dibujadas con lápiz y pintadas con insistencia con la sombra negra “Humo de Sándalo”.</p>



<p>Durante la década del 20 no sólo se generaliza el uso del rubor, que había surgido en 1912, sino también del lápiz labial, producido ya industrialmente. En 1926 se usa lápiz labial indeleble “Rouge Baiser&#8221;, creado por Badecroix. Para vigilar el aliño de tantos nuevos cosméticos surge la costumbre del retoque en público del arreglo, como empolvarse la nariz o agregar lápiz labial con ayuda de un pequeño espejo. El pequeño espejo reflejaba hacia 1928-29 unos pequeños lunares de terciopelo negro, que se pegaban en el mentón o en las mejillas muy cerca de la nariz. Al mostrar las piernas desde la rodilla por primera vez en la historia, la mujer debe también agregar la depilación en su arreglo personal, para lo que utiliza el porlac puro pulverizado que se “aplica sobre el pelo que se quiere hacer desaparecer”.</p>



<p>Después de una década de uso generalizado de los cosméticos se llega a la previsible conclusión, leída en el <em>Para</em> Tidel 23 de octubre de 1934, de que “una de las cosas que más necesita la piel es el aire, y la moderna tendencia es el uso de cremas alimenticias aplicadas sobre la piel en períodos cortos y concentrados, en vez de dejarlas durante toda la noche”. En el mismo año, en una nota de la revista <em>Vogue</em> británica, se menciona la sorpresa que tenían los maridos al llegar a sus casas y encontrar a sus mujeres con máscaras de belleza en la cara (algunas negras, otras blancas).</p>



<p>En general después de la gran depresión de los años 30, el mundo de la moda tambaleó, comenzando a insinuarse una de las características más notables de la época: la incipiente influencia del mundo del cine en la moda, influencia que se hizo verdaderamente importante en los años 40.</p>



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		<title>EL VESTIDO ESTÉTICO Y EL DE LA REFORMA</title>
		<link>https://thedecolife.com/en/el-vestido-estetico-y-el-de-la-reforma/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ian Arlyn Kupchik]]></dc:creator>
		<pubdate>Wed, 15 Apr 2026 07:56:00 +0000</pubdate>
				<category><![CDATA[Moda]]></category>
		<category><![CDATA[reformas]]></category>
		<category><![CDATA[vestidos]]></category>
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<p>Habría que señalar que estos extremos de molestia e incomodidad los sufrían principalmente las mujeres, sobre todo las más ricas, pues es una regla universal que cuando la ropa es incómoda, la ropa de alta categoría será todavía más incómoda. Las mujeres trabajadoras (excepto cuando estaban de vacaciones) usaban ropas más amplias y más sencillas y corsés mucho más sueltos, y arrastraban una carga de tela mucho más ligera. Por qué soportó la mujer de principios de la época victoriana las modas de esa misma época En parte, no cabe duda, porque los hombres las admiraban y las describían como bellas, elegantes y encantadoras. Pero también, ciertamente, porque creían en la propaganda de las duras se asociaban en la mente popular con la virtud: una mujer bien de una joven de recursos relativamente modestos, si sus zapatos y sus te delicado y llevaba el corsé atado de tal manera que apenas le dejaba respirar, podía esperar que se la admirase. Podía convertirse incluso, con suerte, en la mimada, consentida y recluida esposa de un hombre con recursos.&nbsp;</p>



<p>En una sociedad patriarcal, una mujer inútil, tonta y bonita es el objeto máximo de Consumo Ostentoso. Los hombres ricos deciden comprar y mantener a tal tipo de mujer como signo de su propio poder económico y sexual. Lo de menos es su aspecto físico: puede ser una odalisca regordeta, una dama victoriana o una rubia tonta del siglo XX, del tipo muchachita insignificante (actualmente una especie en vías de extinción). Sin embargo, para conseguir el máximo de status, tal mujer no ha de tener ninguna utilidad práctica. Ha de ser incapaz de escribir a máquina, de cocinar, limpiar, cuidar a los niños, controlar una hacienda o llevar las inversiones; todas estas cosas las han de hacer empleados asalariados. Idealmente, la ropa que lleve esta mujer la identificará como un artículo de lujo. La rubia tonta se supone que tiene una salud de hierro y un bonito bronceado, pero su ceñido vestido de raso, sus tacones de aguja y sus largas y quebradizas uñas esmaltadas como el corsé y el miriñaque de la dama victoriana- ponen de manifiesto su prestigiosa inutilidad. Los vestuarios de la dama victoriana son el claro ejemplos del principio aún en vigor según el cual la ropa que hace difícil la vida de una mujer, y que la hace estar en situación de inferioridad en la competición con los hombres, como en esa época se buscaba mostrar siempre se considera sexualmente atractiva. Esto no sólo es así en el caso de las prendas ceñidas y que marcan la silueta, sino también en las modas gruesas y desmañadas, como los zapatos de plataforma y la falda larga. Como señaló Thorstein Veblen hace más de cien años, «la razón sustancial para nuestro tenaz apego a la falda no es más que ésta: es cara y estorba a quien la lleva a cada paso, y la incapacita para cualquier esfuerzo productivo».3 La mujer quiere estar en situación de inferioridad en la vida en relación con los hombres; los hombres la recompensan por esto encontrando atractivas a ella y a su ropa.</p>



<p>En una época sumamente patriarcal, como fueron los años centra de hombre y de mujer tienden a estar claramente diferenciadas, y a cuál. Te se lo considerará escandaloso o incluso repugnante. La campaña de Amelia Bloomer a favor de la falda pantalón en la década de 1850 fue acogida con burlas y condenada al ostracismo social. Aunque dio nombre a una prenda, fracasó por completo. Treinta años después, cuando aparecieron las primeras reformas de éxito parcial en la ropa de mujer, no se trató de imitaciones de modelos masculinos: simplemente intentaban moderar los aspectos más incómodos y dolorosos de la moda femenina. El vestido estético y de la reforma de la década de 1880 seguía los estilos de la época, aunque esta ropa era de corte más amplio y tenía las mangas más anchas. A nosotros estas ropas nos parecen muy victorianas; sin embargo, en aquella época se consideraron revolucionarias y se las creía parecidas a la indumentaria medieval o renacentista. El Movimiento de Reforma del Vestido también se preocupó por lo que llevaban las mujeres debajo de éste. Unos cuantos radicales aconsejaron el abandono del corsé; sin embargo, la mayoría simplemente pensaba que había que remodelarlo para que diese el soporte «necesario》sin una constricción excesiva de la cintura. La introducción de la «ropa interior natural» de lana (Jaeger) o algodón (Aertex) dio a las mujeres mayor protección frente al clima (y frente a un ataque repentino). Sólo una minoría, no obstante, adoptó el vestido reformado, y fueron principal-mente intelectuales de clase media, socialistas y bohemias, el mismo tipo de personas que hoy van a las manifestaciones antinucleares, comen alimentos naturales y escriben poesía.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>EL VESTIDO QUE TODAS QUIEREN</title>
		<link>https://thedecolife.com/en/el-vestido-que-todas-quieren/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ramiro Rovira]]></dc:creator>
		<pubdate>Wed, 07 Jan 2026 07:43:00 +0000</pubdate>
				<category><![CDATA[Ramiro Rovira]]></category>
		<category><![CDATA[moda]]></category>
		<category><![CDATA[vestidos]]></category>
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					<description><![CDATA[Lo llevó Lady Di el día que bailó con John Travolta en la Casa Blanca. Fue el baile más memorable de la historia de la televisión. Así, por lo menos, lo aseguran los británicos en una encuesta realizada por la agencia internacional Ansa.&#160; La noche del 9 de noviembre de 1985, Lady Di y John [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="683" height="1024" src="https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/01/concepto-de-moda-rapida-con-montones-de-ropa-1-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-1036" srcset="https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/01/concepto-de-moda-rapida-con-montones-de-ropa-1-683x1024.jpg 683w, https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/01/concepto-de-moda-rapida-con-montones-de-ropa-1-200x300.jpg 200w, https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/01/concepto-de-moda-rapida-con-montones-de-ropa-1-768x1152.jpg 768w, https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/01/concepto-de-moda-rapida-con-montones-de-ropa-1-1024x1536.jpg 1024w, https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/01/concepto-de-moda-rapida-con-montones-de-ropa-1-1365x2048.jpg 1365w, https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/01/concepto-de-moda-rapida-con-montones-de-ropa-1-8x12.jpg 8w, https://thedecolife.com/wp-content/uploads/2026/01/concepto-de-moda-rapida-con-montones-de-ropa-1-scaled.jpg 1707w" sizes="(max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Lo llevó Lady Di el día que bailó con John Travolta en la Casa Blanca.</strong></h2>



<p>Fue el baile más memorable de la historia de la televisión. Así, por lo menos, lo aseguran los británicos en una encuesta realizada por la agencia internacional Ansa.&nbsp;</p>



<p>La noche del 9 de noviembre de 1985, Lady Di y John Travolta hipnotizaron las cámaras de la prensa internacional al adueñarse de la pista durante una cena de estado en la Casa Blanca. Impecable y con un espectacular vestido de seda y terciopelo azul de Victor Edelstein, la princesa fue ovacionada junto al protagonista de<em> Fiebre de sábado por la noche.</em></p>



<p>Veintisiete años después de aquel día, la casa de subastas Kerry Taylor Auctions ofrece al mejor postor los diez vestidos más impactantes del guardarropa de Diana de Gales, entre ellos, el que lució aquella vez, hoy valuado en más de 400 mil dólares. El lote incluye también un vestido del diseñador inglés Bruce Oldfield, cotizado en casi 80 mil dólares, que Diana lució en el estreno del musical<em> Los </em>miserables. “Ella era una persona maravillosa, muy humanitaria y una gran madre, además de ser para muchas mujeres un verdadero ícono de estilo” relató Kerry Taylor, que fijó fecha el próximo 19 de marzo para realizar la gran subasta.</p>



<p>Poco antes de morir, Diana vendió ochenta de sus trajes y vestidos y donó lo recaudado para algunas de sus obras benéficas favoritas. En aquel entonces, una admiradora de la alta sociedad, Maureen Dunken, compró trece de ellos. “Para alguien que quiera adquirir uno de los vestidos de Diana, esta es una buena oportunidad para intentarlo”, explicó Kerry Taylor.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
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