{"id":1413,"date":"2026-04-30T07:30:00","date_gmt":"2026-04-30T07:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/thedecolife.com\/?p=1413"},"modified":"2026-04-30T13:33:11","modified_gmt":"2026-04-30T13:33:11","slug":"venus-con-pieles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/venus-con-pieles\/","title":{"rendered":"VENUS CON PIELES"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"574\" src=\"https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/fashion-portrait-with-experimental-makeup-1024x574.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1414\" srcset=\"https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/fashion-portrait-with-experimental-makeup-1024x574.jpg 1024w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/fashion-portrait-with-experimental-makeup-300x168.jpg 300w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/fashion-portrait-with-experimental-makeup-768x430.jpg 768w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/fashion-portrait-with-experimental-makeup-1536x861.jpg 1536w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/fashion-portrait-with-experimental-makeup-2048x1148.jpg 2048w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/fashion-portrait-with-experimental-makeup-18x10.jpg 18w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La piel es m\u00e1s apropiada que el cuero para convertir simb\u00f3licamente a su usuario en un animal. A veces el mensaje es simple: el ruso con su gorro y su abrigo de piel de oso es un oso ruso; la muchacha que va a su primer baile con un abrigo nuevo de piel de cordero es una oveja camino del mercado. En otras ocasiones, es poco probable que a una prenda de piel se le atribuyan las caracter\u00edsticas de un animal concreto. La perversidad egoc\u00e9ntrica del vis\u00f3n, la laboriosidad obsesiva del castor, el ruidoso ardor maternal de la foca, no se han de esperar necesariamente de las mujeres (u hombres) que se visten con sus pieles, aunque es evidente que existen casos de tal mimetismo. En primer lugar, la mayor\u00eda de los compradores de abrigos de piel desconocen la conducta de los animales de los que proceden: lo \u00fanico que quieren decir es \u00abSoy un animal muy caro\u201d. Sin embargo, la personalidad de algunos animales peludos est\u00e1 tan bien establecida en la tradici\u00f3n popular que es inevitable que forme parte del mensaje indumentario. La timidez y la fecundidad del conejo tienden a transferirse a quienes llevan abrigos hechos de piel de conejo Playboy: ser ligeramente (aunque encantadoramente) tontas, sexualmente m\u00e9dicos actuales, un gran n\u00famero de embarazos).<\/p>\n\n\n\n<p>El zorro, por otra parte, es, en la tradici\u00f3n popular, astuto, valiente e independiente, y la mujer que lleva su piel se asume que comparte lar durante los a\u00f1os veinte, cuando las cualidades zorrunas comenzaban a parecer atractivas en una mujer; fue en 1925, por ejemplo, cuando la ingeniosa novela<em> Lady into <\/em>Fox de David Garnett se convirti\u00f3 en un \u00e9xito de ventas internacional. Unos a\u00f1os despu\u00e9s se pusieron de moda los abrigos de pa\u00f1o rematados con enormes cuellos de piel de zorro que tapaban casi toda la cara: con ellos la mujer de la \u00e9poca de la Depresi\u00f3n miraba a un mundo salvajemente competitivo desde una m\u00e1scara de piel, como un animal cautivo pero inteligente y astuto. Hay dos usos concretos de la piel en la indumentaria femenina que merecen especial menci\u00f3n: uno es la pr\u00e1ctica, com\u00fan en los a\u00f1os treinta y cuarenta, de llevar alrededor de su cuello una o m\u00e1s pieles de animales completas (por lo general zorro, a veces vis\u00f3n), con patas, cola y cabeza, mostrando los afilados colmillos y con los ojos de cristal peque\u00f1os y brillantes. No est\u00e1 claro si el zorro o el vis\u00f3n representaban la naturaleza animal de la mujer que lo llevaba o si eran una especie de trofeo que representaba al hombre o a los hombres que hab\u00eda cazado, colgados alrededor del cuello a la manera primitiva, como en algunos retratos de Diana Cazadora. Otra prenda de piel muy simb\u00f3lica fue el manguito, que se puso de moda a principios del siglo XIX y goz\u00f3 de aceptaci\u00f3n hasta la segunda guerra mundial. Al principio los manguitos se hac\u00edan de plum\u00f3n de cisne o de pieles caras como marta cibelina, piel de oso o chinchilla. Una vez que los cisnes se convirtieron en especie protegida y que se encarecieron todas las pieles, el manguito era m\u00e1s normalmente de piel de cordero, de foca o de vis\u00f3n. Como es evidente en ingl\u00e9s por el antiguo significado vulgar de la palabra mufft* la mujer que llevaba uno llevaba un s\u00edmbolo visible de sus partes pudendas, que ella representaba como peludas, suaves, delicadas y calientes. En un d\u00eda de frio el manguito de su acompa\u00f1ante, alentando as\u00ed su esperanza de una oportunidad similar pero menos simb\u00f3lica en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cuerpos decorados: bronceados y tatuados<\/h2>\n\n\n\n<p>Las mujeres pueden alterar las propias para aumentar (o disminuir) oscureci\u00e9ndola para que se ajuste a los c\u00e1nones de belleza trabajaba al aire libre; indicaba por tanto una posici\u00f3n social de clase m\u00e1s blanca fuese la piel de una dama, m\u00e1s bella se pensaba que era. Como consecuencia, las mujeres e incluso los hombres se esforzaban por evitar la exposici\u00f3n al sol: la toca y el parasol victorianos, por ejemplo, no eran s\u00f3lo decorativos y simb\u00f3licos, tambi\u00e9n serv\u00edan de sombrillas. Sin embargo, a principios del siglo XX muchos empleos de baja categor\u00eda obligaban a trabajar un gran n\u00famero de horas bajo techo, nada m\u00e1s que con dos semanas de vacaciones al a\u00f1o. Un intenso bronceado integral implicaba que se ten\u00eda tiempo y dinero suficiente para tumbarse al sol. Si se viv\u00eda en ciertos pa\u00edses norte\u00f1os, esto era especialmente prestigioso durante los meses de invierno, pues suger\u00eda un caro desplazamiento al sur. El bronceado se consideraba tambi\u00e9n er\u00f3tico, en parte porque suger\u00eda saludable ejercicio al aire libre, que en este siglo ha sido por lo com\u00fan algo excitante, y en parte por la creencia generalizada de que las personas de piel m\u00e1s oscura (latinos, \u00e1rabes, negros) son m\u00e1s sensuales. La moda de los bronceados, seg\u00fan los historiadores sociales, la invent\u00f3 Gabrielle Chanel en 1920, y los primeros aparecieron en la Riviera francesa. A los pocos a\u00f1os pr\u00e1cticamente no hab\u00eda h\u00e9roe rom\u00e1ntico que no estuviese bronceado. Las hero\u00ednas siguieron durante alg\u00fan tiempo m\u00e1s con su divina blancura, pero hacia los a\u00f1os treinta tambi\u00e9n muchas de ellas ten\u00edan la piel dorada o a\u00fan m\u00e1s oscura, como Nicole Diver en la obra de Fitzgerald <em>Suave <\/em>es<em> <\/em>la <em>noche<\/em> (Tender Is the Night,1934), de la que se dice que \u00absu espalda, de un marr\u00f3n anaranjado, adornada con una sarta de perlas color crema, brillaba bajo el sol\u00bb. Sin embargo, en ciertas zonas como el sur de los Estados Unidos. Cuando se tiene un clima caluroso, una gran poblaci\u00f3n obrera de piel se realiza al aire libre, una piel m\u00e1s marr\u00f3n no confiere m\u00e1s status.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La piel es m\u00e1s apropiada que el cuero para convertir simb\u00f3licamente a su usuario en un animal. 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