{"id":1521,"date":"2026-06-04T07:45:00","date_gmt":"2026-06-04T07:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/thedecolife.com\/?p=1521"},"modified":"2026-06-04T11:47:32","modified_gmt":"2026-06-04T11:47:32","slug":"las-tiendas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/las-tiendas\/","title":{"rendered":"Las tiendas"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/woman-holding-bunch-paper-bags-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1522\" srcset=\"https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/woman-holding-bunch-paper-bags-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/woman-holding-bunch-paper-bags-300x200.jpg 300w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/woman-holding-bunch-paper-bags-768x512.jpg 768w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/woman-holding-bunch-paper-bags-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/woman-holding-bunch-paper-bags-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/woman-holding-bunch-paper-bags-18x12.jpg 18w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La postura mercantilista importada por los comerciantes ingleses es imitada con premura por la alta clase porte\u00f1a, ya que en el Buenos Aires de entonces resultaba muy atractivo \u201cir a las tiendas\u201d, la costumbre era revolver todo sin comprar nada y porque los vendedores pertenec\u00edan a las mejores familias y esa era la forma en que comenzaban muchos noviazgos. Alberdi, por ejemplo, se emple\u00f3 en las tiendas de la calle Per\u00fa para pagarse los cursos en la Universidad. Jos\u00e9 Wilde fue otro conocido dependiente, as\u00ed como Mansilla, que lo explic\u00f3 claramente: \u201cEl mostrador era una doble escuela, ya que preparaba para el buen trato y curaba el falso orgullo&#8221;. La unidad interna de clase a\u00fan no se ve\u00eda perturbada por vender en tiendas propias o ajenas. El cronista viajero Arsenio Isabelle dej\u00f3 un vivo relato de la manera de comportarse de las porte\u00f1as en las tiendas de entonces. Pues bien, es una sola familia (la porci\u00f3n femenina), doce hijas n\u00fabiles y encantadoras, la madre todav\u00eda joven y buena moza, tres t\u00edas un poquito envidiosas de sus sobrinas sonriendo a todo el mundo y lanzando m\u00e1s de una mirada significativa, una abuela fresca y bizarra y por \u00faltimo, tres criadas mulatas, chinas o negras riendo a bajo capa a m\u00e1s de un caballero cuyas miradas han provocado. Todas ellas van a entrar en esta rica tienda, de la cual han salido sin comprar nada; se har\u00e1n atender, exhibir, desarreglar las m\u00e1s bellas telas de Par\u00eds, Lyon, Londres y Manchester; los mozos de tiendas se confundir\u00e1n en cortes\u00edas y en peque\u00f1as atenciones para adivinar los deseos de esas encantadoras se\u00f1oritas y lo m\u00e1s probable es que estas se vayan dici\u00e9ndoles: &#8216;es muy hermoso&#8230;volveremos otro d\u00eda, si acaso&#8230;&#8217; Los tenderos han aparentado mucha educaci\u00f3n, pero no han perdido de vista a las criadas, porque sucede frecuentemente al decir de los tenderos que algunas porte\u00f1as poco escrupulosas, aprovechando los momentos en que la multitud impide la atenci\u00f3n vigilante, traspasen a sus sirvientas ricas piezas de telas o cualquier objeto deseado.&#8221; Estas bellas telas de Par\u00eds, Londres, Lyon y Manchester que desarreglaban las porte\u00f1as en las tiendas eran la prueba palpable de la influencia ejercida por la industria textil brit\u00e1nica, alentada por la administraci\u00f3n y por los intereses que se vinculaban a la importaci\u00f3n. Como consecuencia se perciben las desventajas comparativas con las que tuvieron que luchar no solo las industrias del interior sino todas las del \u00e1rea rioplatense, incapacitadas para enfrentar las grandes transformaciones que se avecinaban. As\u00ed, en 1821, Alexander Caldlengh comentaba: \u201cPor el momento no hay ninguna especie de manufactura en Buenos Aires&#8230; otros art\u00edculos, como ponchos y mantas r\u00fasticas, se traen del interior. No ser\u00e1 raro que en pocos a\u00f1os m\u00e1s, alg\u00fan art\u00edculo de fabricaci\u00f3n inglesa viniera a reemplazar el poncho, aunque hasta hoy no hemos podido hacer nada que lo iguale&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>En Salta, famosa por la fabricaci\u00f3n de ponchos, los hacen de algod\u00f3n, muy hermosos y de alto precio, pero los realizados por las modestas pampas son de lana, tan fuertes y tupidos que resisten las lluvias m\u00e1s copiosas y son tambi\u00e9n de original y curioso dibujo&#8221;. Es f\u00e1cil inferir que los caracter\u00edsticos ponchos, de uso tan difundido en todas las clases sociales, se hayan ido dejando de lado porque, como se\u00f1alara Caldlengh, Inglaterra no hab\u00eda podido encontrar sustitutos que los igualaran. Para entender mejor esta situaci\u00f3n conviene remontarse al a\u00f1o 1825, ya que, luego de haber firmado un Tratado de amistad, gobierno y navegaci\u00f3n entre las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata y la Corona Brit\u00e1nica, Sir Woodbine Parish representante en Buenos Aires explica claramente la posici\u00f3n: &#8220;Cada adelanto en nuestra maquinaria que abarate el precio de estos efectos contribuye en gran parte a la comodidad y el bienestar de las clases m\u00e1s pobres de esos lejanos pa\u00edses, al mismo tiempo que perpet\u00faa nuestro predominio en sus mercados. El gaucho se viste en todas partes con ellas; t\u00f3mense las piezas de su ropa, \u00bfexam\u00ednense todo lo que lo rodea y exceptuando lo que sea de cuero qu\u00e9 cosa habr\u00e1 que no sea inglesa? Si su mujer tiene una pollera, hay diez posibilidades contra una que su manufactura sea de Manchester. El poncho que lo cubre, todos son efectos llevados de Inglaterra. En cuanto a manufacturas propias, ser\u00eda in\u00fatil que las hubiera en un pa\u00eds tan poco poblado, donde lo que hace falta son brazos, y donde estos pueden dedicarse a un objeto diez veces m\u00e1s provechoso, aumentando sus recursos naturales y sus medios de producci\u00f3n, desarrollados de modo tan imperfecto hasta ahora\u201d. El desmantelamiento de las manufacturas provinciales y la necesidad, LA como dijo Parish, &#8220;de consagrarse a un objeto diez veces m\u00e1s provechoso&#8221; en este caso, aumentar la producci\u00f3n de materias primas para alimentar la industria inglesa no habr\u00eda ca\u00eddo en terreno tan f\u00e9rtil si la organizaci\u00f3n pol\u00edtico administrativa del pa\u00eds hubiera sido diferente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como consecuencia de esta peculiar organizaci\u00f3n, se form\u00f3 una burgues\u00eda no laboral sino especulativa, que prefer\u00eda recibir ponchos de Inglaterra antes que, de las industrias de C\u00f3rdoba o Santiago del Estero, porque cre\u00eda obtener mayores ganancias de ese modo. Desde 1822 a 1850, el comercio con Francia le sigue en importancia al que se efectuaba con Inglaterra, pa\u00edses entre los cuales se repart\u00eda casi todo el comercio de la moda. De Francia llegaban no solo art\u00edculos de lujo, prendas y productos de manufactura parisiense, sino tambi\u00e9n las sedas de Lyon y los pa\u00f1os finos y casimires de Louviers, Sed\u00e1n y Elboef, y por supuesto los<em> <\/em>cambrays. Tambi\u00e9n sencillas sedas de Zurich y muselinas de San Gall. De Alemania y los Pa\u00edses Bajos se importaban algodones, encajes y velos de Flandes. Fuera del circuito comercial europeo, se recib\u00edan de los Estados Unidos las telas comunes como lienzos y cotines y las telas el\u00e1sticas. Para transformar la moda en importante bien econ\u00f3mico a partir de la Revoluci\u00f3n Industrial fue necesario el avance tecnol\u00f3gico, que permitir\u00eda la mecanizaci\u00f3n y difusi\u00f3n de la industria textil. Dentro de los condicionantes econ\u00f3micos que alentaron el desarrollo de la industria textil se cuenta el reparto de los recursos naturales por zonas geogr\u00e1ficas, como el algod\u00f3n en Estados Unidos, el lino en Egipto, las sedas en Oriente, las lanas en Inglaterra y Escocia, los encajes en los Pa\u00edses Bajos y todo tipo de telas impulsadas por las diferentes modas a las que subyac\u00edan los m\u00e1s variados intereses, de acuerdo con excedentes y carencias de materias primas. Esta tensi\u00f3n ha digitado, ahogado, presionado y sacado de su cauce natural la posible evoluci\u00f3n de la moda en la Argentina, a lo largo de casi toda su historia. Esta herencia se convirti\u00f3 sin duda en una pesada carga para el desarrollo de la identidad nacional, gestionada trabajosamente a partir de la gran crisis del a\u00f1o 2001, y que se presenta en la actualidad como una instancia prometedora, que trasciende y supera antagonismos.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La postura mercantilista importada por los comerciantes ingleses es imitada con premura por la alta clase porte\u00f1a, ya que en el Buenos Aires de entonces resultaba muy atractivo \u201cir a las tiendas\u201d, la costumbre era revolver todo sin comprar nada y porque los vendedores pertenec\u00edan a las mejores familias y esa era la forma en [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":4,"featured_media":1522,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[282],"tags":[598],"class_list":["post-1521","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-diseno","tag-tiendas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1521"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1521\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1523,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1521\/revisions\/1523"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1522"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}