{"id":1552,"date":"2026-06-09T07:25:00","date_gmt":"2026-06-09T07:25:00","guid":{"rendered":"https:\/\/thedecolife.com\/?p=1552"},"modified":"2026-06-09T11:27:02","modified_gmt":"2026-06-09T11:27:02","slug":"estilos-caracteristicos-de-1870-1914","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/estilos-caracteristicos-de-1870-1914\/","title":{"rendered":"Estilos caracter\u00edsticos de 1870-1914"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/curly-mexican-girl-leather-cap-plastic-cup-coffee-hand-walking-streets-city-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1553\" srcset=\"https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/curly-mexican-girl-leather-cap-plastic-cup-coffee-hand-walking-streets-city-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/curly-mexican-girl-leather-cap-plastic-cup-coffee-hand-walking-streets-city-300x200.jpg 300w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/curly-mexican-girl-leather-cap-plastic-cup-coffee-hand-walking-streets-city-768x511.jpg 768w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/curly-mexican-girl-leather-cap-plastic-cup-coffee-hand-walking-streets-city-1536x1022.jpg 1536w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/curly-mexican-girl-leather-cap-plastic-cup-coffee-hand-walking-streets-city-2048x1363.jpg 2048w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/curly-mexican-girl-leather-cap-plastic-cup-coffee-hand-walking-streets-city-18x12.jpg 18w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Durante este largo per\u00edodo de 45 a\u00f1os, tuvo lugar un profundo proceso de cambio: la demolici\u00f3n de los \u00faltimos vestigios de la &#8220;gran aldea&#8221; hacia una sociedad rioplatense de mayor complejidad, lo que fue empujado sin duda alguna por el fen\u00f3meno inmigratorio y sus consecuencias. En el comienzo de esta etapa, el censo realizado en 1869 contaba 1.836.590 habitantes; en 1914, el n\u00famero hab\u00eda crecido a 7.885.237. A este considerable crecimiento de la poblaci\u00f3n, es necesario sumarle un aumento de casi diez veces del intercambio comercial, lo que provoc\u00f3, adem\u00e1s, un efectivo incremento de la renta nacional. Adem\u00e1s, el ingreso per c\u00e1pita, que en 1870 era de $7,8, en 1910 era de $19,7 oro. Juli\u00e1n Martel lo deja entrever a trav\u00e9s de uno de los personajes de <em>La<\/em> Bolsa: \u201cEl dinero abunda hoy que es un gusto, tanto que la gente no busca sino ocasi\u00f3n de gastarlo&#8221; Y la ocasi\u00f3n de gastarlo se encontraba en las excesivamente iluminadas vidrieras de las calles de Buenos Aires, iluminaci\u00f3n pagada por el mismo comercio, que demostraba de esa manera su importancia; se destacaba en especial la espl\u00e9ndida iluminaci\u00f3n de la calle Florida, inaugurada en 1888.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esta etapa tan brillante y especial comenz\u00f3 de manera muy diferente: la fiebre amarilla hab\u00eda asolado la ciudad. Deambulaban por las calles de Buenos Aires las figuras de numerosas mujeres vestidas de luto. Aunque en julio de 1871 la epidemia hab\u00eda cedido, la poblaci\u00f3n de Buenos Aires se vio diezmada: de 200.000 habitantes quedaron alrededor de 60.000 sobrevivientes. El viajero Henry Armaignac relata al respecto: &#8220;como prueba palpable de la temible crisis, era curioso ver la enorme cantidad de personas que andaban vestidas de luto por la calle o en las reuniones&#8221;. El tiempo del uso obligatorio del luto era tan extenso que inclu\u00eda necesariamente a los trajes de novia, de negro opaco y riguroso en caso de la muerte cercana de un familiar. A medida que la ceremonia de la casa miento se alejaba de la fecha, el luto en el traje de novia era atenuado con adornos de azahares, tanto en el vestido como en el tocado, al que se le agregaba un largo tul blanco. Esta moda se extendi\u00f3 hasta despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial, aunque unos pocos a\u00f1os antes solo se llevaba en el traje del casamiento civil.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 modas se mostraban entonces? El estilo en general, despu\u00e9s de hacer un gran cambio alrededor de 1870, se mantiene bastante estable durante todo el per\u00edodo hasta la Primera Guerra Mundial. Solo se presentan modificaciones que no alteran la l\u00ednea b\u00e1sica, manteni\u00e9ndose las formas anchas con una importante sobrecarga de adornos y una gran variedad de tejidos diferentes. Los importantes vestidos, apoyados sobre amplios miri\u00f1aques, que hab\u00edan estado de moda en Par\u00eds hasta 1865 y que llevaban hasta 14 metros de g\u00e9nero en su hechura, cambiaron por completo. Desaparecidos los miri\u00f1aques, el vuelo se lleva hacia atr\u00e1s y, para darle m\u00e1s gracia al conjunto, se le coloca el &#8220;polis\u00f3n\u201d, un ahuecador confeccionado con ballenas, independiente del vestido, por lo general. Tambi\u00e9n reaparece la &#8220;polonesa&#8221;, vestido de encima que \u201csepara por delante la falda de abajo y forma hacia atr\u00e1s una cola m\u00e1s o menos larga, orillada con volantes plisados, bandas de encaje plegados o pasamaner\u00eda&#8221;. Este estilo tan cargado y poco pr\u00e1ctico, al que se le llamaba &#8220;tapicero&#8221; por la acumulaci\u00f3n de tejidos, desapareci\u00f3 en 1890, cuando empieza a perfilarse el nuevo tipo de vida, m\u00e1s \u00e1gil y din\u00e1mico. El ingl\u00e9s Redfems, atento a estos nuevos aires, introduce hacia 1887 el traje sastre. En la colecci\u00f3n de fotos que el arquitecto Jos\u00e9 Mar\u00eda Pe\u00f1a, director de estilo m\u00e1s usado en el R\u00edo de la Plata: es un vestido encintado en raso.<\/p>\n\n\n\n<p>La bata, sumamente entallada, se abotona por delante, y presenta una pechera en forma de peto redondeado ribeteado en raso, terminada en dos picos que se apoyan sobre la sobrefalda. Esta recoge el vuelo hacia atr\u00e1s, quedando como un delantal que termina en peque\u00f1o fest\u00f3n. La falda termina a 40 cm del suelo, en un <em>ruche<\/em> de raso, desde donde parten hacia el ruedo profundas tablas de 30 cm de alto, que esconden completamente el pie. Las mangas muy angostas se abren en los pu\u00f1os en forma de p\u00e9talos forrados en blanco. El vestido se lleva sobre una blusa que cierra el cuello con un mo\u00f1o. El peinado recogido como se usaba en esa \u00e9poca (el \u00e1lbum de fotos abarca la d\u00e9cada 18701880), forma peque\u00f1os rulos en la frente. El conjunto se completa con una larga cadena con reloj de oro que se engancha en la cintura y aros pendientes muy largos. Esta moda de pendientes muy largos ya se hab\u00eda usado durante toda la d\u00e9cada de 1860, de modo tal que en una cr\u00f3nica aparecida en el<em> <\/em>Correo <em>del Domingo<\/em> del 8 de enero de 1865 dice: \u201cLa elegancia consiste ahora en imitar a las hijas del desierto, que a fe que no se ci\u00f1en a los figurines de Par\u00eds, ellas (las indias pampas) siempre llevan pendientes grandes&#8221;.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante este largo per\u00edodo de 45 a\u00f1os, tuvo lugar un profundo proceso de cambio: la demolici\u00f3n de los \u00faltimos vestigios de la &#8220;gran aldea&#8221; hacia una sociedad rioplatense de mayor complejidad, lo que fue empujado sin duda alguna por el fen\u00f3meno inmigratorio y sus consecuencias. En el comienzo de esta etapa, el censo realizado en [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":4,"featured_media":1553,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[609,612,231],"class_list":["post-1552","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-estilos-y-tendencias","tag-609","tag-612","tag-estilos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1552","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1552"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1552\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1554,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1552\/revisions\/1554"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1553"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}