{"id":1861,"date":"2026-08-18T07:34:00","date_gmt":"2026-08-18T07:34:00","guid":{"rendered":"https:\/\/thedecolife.com\/?p=1861"},"modified":"2026-08-19T14:37:09","modified_gmt":"2026-08-19T14:37:09","slug":"los-estilos-en-la-moda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/los-estilos-en-la-moda\/","title":{"rendered":"Los estilos en la moda"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/two-young-beautiful-smiling-blond-hipster-girls-trendy-summer-colorful-t-shirt-clothes-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1862\" srcset=\"https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/two-young-beautiful-smiling-blond-hipster-girls-trendy-summer-colorful-t-shirt-clothes-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/two-young-beautiful-smiling-blond-hipster-girls-trendy-summer-colorful-t-shirt-clothes-300x225.jpg 300w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/two-young-beautiful-smiling-blond-hipster-girls-trendy-summer-colorful-t-shirt-clothes-768x576.jpg 768w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/two-young-beautiful-smiling-blond-hipster-girls-trendy-summer-colorful-t-shirt-clothes-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/two-young-beautiful-smiling-blond-hipster-girls-trendy-summer-colorful-t-shirt-clothes-2048x1536.jpg 2048w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/two-young-beautiful-smiling-blond-hipster-girls-trendy-summer-colorful-t-shirt-clothes-16x12.jpg 16w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Los colores brillantes, las sedas, terciopelos y encajes pasaron a ser materiales exclusivos de la moda femenina, convirti\u00e9ndose las mujeres en las compradoras consumidoras del mundo moderno, mientras que los hombres, con sus modas sobrias y discretas, se dedicaban a obtener poder a trav\u00e9s del dinero y el trabajo. Esta situaci\u00f3n se mantuvo relativamente estable hasta 1960, cuando desde la misma Inglaterra comienza la reacci\u00f3n juvenil que provoca la disminuci\u00f3n de la brecha entre la moda masculina y la femenina: el unisex. En los \u00faltimos 25 a\u00f1os el proceso de democratizaci\u00f3n de la moda, que implica el aumento continuo del n\u00famero de personas que ingresan a sus ciclos econ\u00f3micos, determina un desarrollo sin precedentes en las industrias textiles y confeccionistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta imposible sustraerse del trasfondo econ\u00f3mico de la moda cuando, al apoderarse de las grandes poblaciones, va a necesitar no solamente mujeres compradoras consumidoras sino hombres y mujeres que se asocien por igual a los ciclos de la moda, empujados por una industria que no puede darse el lujo de permanecer ociosa. Tampoco debemos olvidar que este hecho se ve favorecido por la creciente igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, lo que hist\u00f3ricamente ha servido para limar las desigualdades. Los siglos siguientes al absolutismo espa\u00f1ol, saturados de sentido pr\u00e1ctico, provocaron un cambio en las costumbres, sin que hasta la actualidad se retornara a la situaci\u00f3n anterior. Hoy los hombres, liberados por el avance social de la mujer, no sienten la compulsi\u00f3n de tener que utilizar ropas sobrias para reforzar sus tradicionales y exclusivos roles.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordamos especialmente la moda de fin de siglo, con las mujeres encorsetadas acompa\u00f1adas por hombres que, para reforzar su imagen patriarcal, llegaban hasta usar anteojos sin necesitarlos. Liberado el hombre actual de semejante atadura por el avance continuo de la mujer que est\u00e1 provocando una reacomodaci\u00f3n en los roles femeninos y masculinos, vuelve paulatinamente a adornarse y a gastar cifras antes impensadas en art\u00edculos de belleza. Al mismo tiempo se atreve a utilizar colores y dise\u00f1os antes vedados al sexo masculino. De modo tal que, si nos guiamos por las prendas expuestas en las vidrieras de los negocios tanto femeninos como masculinos, nos resulta dif\u00edcil, en un primer momento, llegar a distinguirlos. Resalta especialmente la curiosidad hist\u00f3rica de una Espa\u00f1a actual que cierra el cap\u00edtulo de discreci\u00f3n en la moda masculina que inici\u00f3 hace cuatrocientos a\u00f1os, reivindicando los adornos y coloridos masculinos. Esta tendencia, que ya hab\u00eda aparecido muy t\u00edmidamente en los desfiles de 1985 con la aparici\u00f3n de algunas faldas para hombres mostradas por Jean Paul Caultier, nos puede estar indicando que la posibilidad de igualdad de los sexos en sus vestidos sea un anuncio de la igualdad en la condici\u00f3n social, queri\u00e9ndonos demostrar que ni la femineidad pasa por un par de tacos altos ni la masculinidad por un sobrio y elegante conjunto ingl\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Estilo: su expresi\u00f3n a trav\u00e9s del cuerpo<\/h2>\n\n\n\n<p>Es imposible dudar del enorme poder de la moda y de su forma caprichosa de demostrarlo, al permitir con sus dictados hasta la misma transformaci\u00f3n del cuerpo humano. Sin embargo, ese cuerpo que se transforma al comp\u00e1s de la moda, engordando o adelgazando, achicando con apretados vendajes los pies de las mujeres chinas o disminuyendo las cinturas con apretados cors\u00e9s, es tambi\u00e9n soporte de la moda, mostr\u00e1ndonos su estrecha relaci\u00f3n con ella cuando cada a\u00f1o va anunciando sus ideales est\u00e9ticos. Hacia fines del siglo pasado, cuando para los elegantes hombres argentinos era imprescindible completar sus conjuntos con anteojos, en el <em>Correo<\/em> <em>del<\/em> <em>Domingo<\/em> se escrib\u00eda: \u201cPara los lentes, la moda ha hecho un gui\u00f1o y ha dicho: &#8216;Ser\u00e1 elegante ser enfermizo&#8217; y ha adoptado la enfermedad m\u00e1s triste, la ceguera&#8230;.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1o tras a\u00f1o se determina cu\u00e1les y qu\u00e9 cuerpos encarar\u00e1n la moda, movi\u00e9ndose por supuesto dentro de los l\u00edmites que cada sociedad considera como los adecuados est\u00e9ticamente. A su vez, si la moda impone, por ejemplo, las minifaldas, el cuerpo debe responder con figuras altas y delgadas para servirle de marco y soporte: la modelo inglesa Twiggy en la d\u00e9cada del 60 nos muestra esta relaci\u00f3n. La relaci\u00f3n se da, como en este caso especial, siempre que las culturas de cada sociedad consideren a la delgadez y el mostrar las piernas como algo bueno y positivo para ellas; de otra manera la moda no resultar\u00eda viable.<\/p>\n\n\n\n<p>La importancia del cuerpo se presenta en toda su magnitud cuando descubrimos que a pesar de la estrecha relaci\u00f3n entre cuerpo y moda esa relaci\u00f3n no es \u00fanica ni se agota entre ambos. Aparece tambi\u00e9n una uni\u00f3n profunda entre el cuerpo humano y el \u201cyo \u00edntimo\u201dde cada persona, resultando el cuerpo el enlace natural entre moda e identidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto surge naturalmente porque dentro de los aspectos de la personalidad (en este caso, femenina) ocupa un lugar muy importante el sentimiento corporal. Sentimiento que incluye todas las sensaciones placenteras o no que surgen dentro del organismo, as\u00ed como tambi\u00e9n la imagen de s\u00ed que abarca la imagen real (c\u00f3mo soy), la imagen idealizada (c\u00f3mo me gustar\u00eda ser) y c\u00f3mo nos vemos reflejados en la mirada de los otros. La mayor\u00eda de las veces, la mujer se gu\u00eda por su propia valoraci\u00f3n, de acuerdo con la forma en que es mirada por los dem\u00e1s. Utiliza a los otros como un aut\u00e9ntico espejo, modificando su comportamiento al comp\u00e1s de las diferentes reacciones que va encontrando.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los colores brillantes, las sedas, terciopelos y encajes pasaron a ser materiales exclusivos de la moda femenina, convirti\u00e9ndose las mujeres en las compradoras consumidoras del mundo moderno, mientras que los hombres, con sus modas sobrias y discretas, se dedicaban a obtener poder a trav\u00e9s del dinero y el trabajo. 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