{"id":1886,"date":"2026-08-26T18:24:06","date_gmt":"2026-08-26T18:24:06","guid":{"rendered":"https:\/\/thedecolife.com\/?p=1886"},"modified":"2026-08-26T18:24:06","modified_gmt":"2026-08-26T18:24:06","slug":"ella","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/ella\/","title":{"rendered":"Ella"},"content":{"rendered":"<p>Cuando se trata de analizar la obra de un artista, es dif\u00edcil separar la producci\u00f3n de la biograf\u00eda. Sin embargo, es preciso hacerlo. En el caso de este nombre grande de la pintura argentina del siglo XX, la tortura emocional, el malestar f\u00edsico, la condici\u00f3n desesperada tantas veces confesados importan, pero solo a medias, a la hora de dar cuenta de l\u00edneas y cuadr\u00edculas, sombras y tinieblas, abismos y vac\u00edos figurados o sugeridos a lo largo de seis d\u00e9cadas de trabajo incansable. Es el arte y no la angustia lo que permanece.<\/p>\n\n\n\n<p>La cr\u00edtica bien se ha encargado de periodizarla: sus j\u00f3venes a\u00f1os 50, con cuadros de peque\u00f1o formato de planos superpuestos y simetr\u00edas coloridas. La d\u00e9cada del 60, de distante coqueteo con el informalismo en boga. Cuadr\u00edculas, progresiones, l\u00edneas que conforman sistemas para acorralar, a veces, figuras humanoides. Luego, en los decenios siguientes, la irrupci\u00f3n pulsional y vibrante de la naturaleza: espacios abismales, \u00e1rboles, nubes furiosas&#8230; paisajes de ensue\u00f1o o pesadilla, con predominancia de una gama de colores por sobre otras y un manejo maestro de la luz. Desde el 2000, la exploraci\u00f3n de caminos pict\u00f3ricos cercanos a los del comienzo, solo que con la destreza y depuraci\u00f3n resultantes del medio siglo de b\u00fasqueda disciplinada, personal, solitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Josefina es capaz de relacionar cada una de estas etapas con estadios de su experiencia personal. Cuando empez\u00f3 a pintar, era una se\u00f1ora casada&#8230; de 17 a\u00f1os. Antes de los 20, ya ten\u00eda a Mar\u00eda y Jos\u00e9 Ignacio, sus dos hijos. De su infancia de aparente glamour solo arrastraba dolor, mandatos, heridas&#8230; y una carencia absoluta de herramientas introspectivas. Qu\u00e9 hubiera sido de ella sin los pinceles.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn ese momento mis cuadros eran de una espontaneidad muy rara&#8230; nadie hac\u00eda nada parecido\u201d, asegura, y formula una serie de hip\u00f3tesis que solo son posibles de manera retroactiva: \u201cCuando tuve estos per\u00edodos tan geom\u00e9tricos, estaba intentando solucionar el desequilibrio de energ\u00eda que ten\u00eda. Pas\u00e9 por distintas \u00e9pocas. Un medio c\u00fabico, en que ten\u00eda bloqueo emocional, entonces pon\u00eda gente metida en rayitas. Despu\u00e9s apareci\u00f3 el paisaje, porque la naturaleza es lo que me ha sostenido en la vida; siempre ha sido garant\u00eda de estabilidad para m\u00ed, la \u00fanica cosa que no me fallaba&#8230; el sol no se ca\u00eda, las mareas continuaban su ritmo, estuve mucho tiempo pegada a eso. Despu\u00e9s, como ya ten\u00eda una condici\u00f3n f\u00edsica que era absolutamente inc\u00f3moda, me met\u00ed en meditaci\u00f3n y empec\u00e9 a corregir mis desarreglos. Cuando uno se desbloquea, empieza a entender su vida&#8230; es lo que vengo haciendo desde los 60 a\u00f1os, m\u00e1s o menos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y se r\u00ede, fuerte y largo, como lo har\u00e1 un mont\u00f3n de veces a lo largo de la charla, ahora que est\u00e1 resuelta a ganarle la partida a la tristeza.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Prodigio<\/h2>\n\n\n\n<p>Viuda de Jorge Michel, su segundo y \u00faltimo marido, madre de dos, abuela de cinco y radiante bisabuela de un ni\u00f1o, Santino, que la tiene completamente hechizada, a Josefina no le faltan depositarios del amor que supo encontrar dentro de ella misma \u2014por hecha que la frase suene\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUn d\u00eda una bruja me dijo que yo iba a ser una viejita <em>healthy, wealthy<\/em> y <em>wise<\/em>. Entonces empec\u00e9 a leer para saber ad\u00f3nde iba ella para ver el futuro. Ah\u00ed empec\u00e9 a creer en Dios\u201d, cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>En rigor, la b\u00fasqueda hab\u00eda empezado mucho tiempo antes. \u201cA los doce a\u00f1os, me compr\u00e9 un libro de acupuntura\u201d. Este curioso inter\u00e9s prefigurar\u00eda una eterna pesquisa de recursos que aplacaran el malestar que experimentaba en sus distintas versiones.<\/p>\n\n\n\n<p>La cantidad de autores y textos que trae a lo largo de la conversaci\u00f3n y cuyas ideas conviven en su l\u00facida mente con las propias es asombrosa. Profuso y disperso, todo puede resumirse en el hallazgo de la meditaci\u00f3n como medio de alinear su energ\u00eda con la de una fuerza superior, y en la elecci\u00f3n del \u201camor incondicional\u201d como el lugar desde donde vincularse con el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Vos mir\u00e1 el universo&#8230; el prodigio de los trajecitos de los pescados, los colores de algunos insectos&#8230;! \u00a1Re\u00edte del artista! \u00a1Habr\u00eda que estar en estado de adoraci\u00f3n permanente! Yo no s\u00e9 qu\u00e9 es Dios&#8230; pero que se ha divertido, y que es benigno y amoroso&#8230; de eso s\u00ed estoy segura. Lo que pasa es que hay que saber c\u00f3mo plegarse a la creatividad del mundo. \u00a1Respiramos sin hacer nada para respirar, el coraz\u00f3n late sin que nosotros intervengamos&#8230; el mundo es un prodigio! Sin embargo, el foco est\u00e1 puesto en la hojarasca que hacemos los humanos&#8230;\u201d, se lamenta.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n con cu\u00e1nto le ha costado acceder a la comprensi\u00f3n de estas verdades, dir\u00e1 que \u201cen el fondo, el mundo es perfecto. Cada uno encuentra las circunstancias que le hacen falta para madurar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed cobra sentido el rosario de im\u00e1genes negras que hilan la pel\u00edcula de su infancia: la crianza en manos de ni\u00f1eras, la ausencia de caricias protectoras, el silencio sobrecogedor de Sans Souci \u2014la casa familiar por el lado materno, el de los Alvear, donde vivi\u00f3 varias temporadas\u2014, los pies descalzos destrozados por las ampularias al atravesar las v\u00edas del tren del Bajo para cruzarse con los primos varones hasta la pileta del palacio, la presencia espectral del t\u00edo Diego, escondido tras alguna columna de la galer\u00eda viendo a su sobrina saltar la m\u00e1s aristocr\u00e1tica y solitaria de las rayuelas.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, el inexplicable matrimonio con un se\u00f1or mucho m\u00e1s grande que ella y que, al momento de la boda, hab\u00eda visto literalmente siete veces \u2014\u201c\u00a1hoy en d\u00eda digo que \u00e9l y su actual mujer son mis cu\u00f1ados!\u201d\u2014, la maternidad precoz cuando todav\u00eda no hab\u00eda aprendido a poder con ella misma, la pasi\u00f3n bohemia, la condena social&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Todo cambia de signo cuando se lo observa desde la lente del aprendizaje, que es como Josefina mira la vida hoy.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Luz<\/h2>\n\n\n\n<p>De aquel vaticinio que la acerc\u00f3 a la fe, lo \u00fanico que resta por cumplirse es que Josefina se vuelva <em>viejita<\/em>. A\u00f1osa y jovial, racional y esot\u00e9rica, cr\u00edtica y amorosa, digresiva y simult\u00e1neamente concentrad\u00edsima en el punto que le ata\u00f1e en cada momento, es tan m\u00faltiple como su obra.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cuadros pintan a su autora. Si logra cumplir con su cometido de \u201cseguir hinchando en este mundo por lo menos 25 a\u00f1os m\u00e1s\u201d, en sus trabajos futuros las l\u00edneas ya no dibujar\u00e1n cicatrices, las tinieblas se habr\u00e1n despejado, el espacio no ser\u00e1 c\u00e1rcel sino hogar y estar\u00e1 integrado al orden natural, el mismo que nunca jam\u00e1s ha de fallarle.<\/p>\n\n\n\n<p>Y Josefina Robirosa, bello genio del claroscuro, habr\u00e1 terminado de alumbrar una vida y una obra trascendentes.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando se trata de analizar la obra de un artista, es dif\u00edcil separar la producci\u00f3n de la biograf\u00eda. Sin embargo, es preciso hacerlo. 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