{"id":1931,"date":"2026-09-07T07:42:00","date_gmt":"2026-09-07T07:42:00","guid":{"rendered":"https:\/\/thedecolife.com\/?p=1931"},"modified":"2026-09-07T11:44:04","modified_gmt":"2026-09-07T11:44:04","slug":"moda-y-sociedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/moda-y-sociedad\/","title":{"rendered":"Moda y sociedad"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/group-friends-shopping-mall-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1932\" srcset=\"https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/group-friends-shopping-mall-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/group-friends-shopping-mall-300x200.jpg 300w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/group-friends-shopping-mall-768x513.jpg 768w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/group-friends-shopping-mall-1536x1025.jpg 1536w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/group-friends-shopping-mall-2048x1367.jpg 2048w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/group-friends-shopping-mall-18x12.jpg 18w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La m\u00e1s elegante lleva un vestido color marfil t\u00edpico del estilo rom\u00e1ntico: bata muy ce\u00f1ida con corte al medio del cual parten ligeros frunces, sin hombros, se ajusta por un ancho cintur\u00f3n de siete cent\u00edmetros con hebilla, exageradas mangas abullonadas, rellenas y montadas sobre armaz\u00f3n de alambre llamadas gigol que parten del escote y van al pu\u00f1o, donde se estrechan. El complicado peinado de raya al medio se levanta en el costado con dos rodetes en forma de banana, y hacia arriba otros dos rodetes de diez cent\u00edmetros de alto para sostener el alto peinet\u00f3n curvado; del peinado se desprenden dos bucles que caen sobre los hombros. El conjunto se complementa con un collar de oro de dos vueltas. Caminando por la calle van una mujer de clase alta con vestido amarillo a media pierna, falda ancha y mangas largas, con inmenso peinet\u00f3n curvado, envuelta porque hac\u00eda fr\u00edo en un rebozo celeste. Consecuente con la poca originalidad de la mujer rioplatense y la incapacidad que muestra para legislar sobre moda, y con la caracter\u00edstica netamente mercantilista de la sociedad, resulta natural entonces que el \u00fanico estallido a lo largo de toda la historia de la moda nacional, nuevo y propio de nuestra tierra, sean los grandes peinetones, obra del talento.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un comerciante que pone su f\u00e1brica, d\u00e1ndole trabajo a ciento veinte operarios a los cuales les ense\u00f1a el oficio; luego tiene las tiendas donde comercia sus productos, manteniendo igualmente su taller de Montevideo. &#8220;Aparte del taller, este se\u00f1or, que era un gran dibujante y dise\u00f1ador, bas\u00e1ndose en lo que hab\u00eda visto en Espa\u00f1a, comienza a dibujar y a dise\u00f1ar peinetones diferentes y paulatinamente un poco m\u00e1s grandes. Utilizaba como modelo a su segunda mujer, una bonita andaluza, cuando iba a la misa mayor para mostrar a las porte\u00f1as sus magn\u00edficos trabajos en carey, que moldeaba y calaba art\u00edsticamente en cincelados y recortados, con herramientas especialmente creadas. Cuando las obras estaban terminadas, mostrando una gran astucia comercial, las guardaba en grandes cajas de lat\u00f3n a manera de estuches, no exhibi\u00e9ndolas en su tienda, debiendo las clientas rogarle bastante para que mostrara el trabajo. &#8220;Por supuesto, cuanto m\u00e1s grandes, m\u00e1s fr\u00e1giles, m\u00e1s carey se empleaba y m\u00e1s caros resultaban. Llegaron a ser tan amplios que med\u00edan 120 cent\u00edmetros de envergadura, motivando grandes caricaturas de la \u00e9poca, entre ellas se destacan las de H. Bacle, el lit\u00f3grafo suizo, quien con su esp\u00edritu burl\u00f3n hace una serie de <em>Extravagancias<\/em> <em>del<\/em> <em>peinet\u00f3n<\/em> en el a\u00f1o 1834.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la moda espa\u00f1ola, aunque con mucha competencia, se mantuvo vigente entre las mujeres delas clases altas de Buenos Aires hasta unos a\u00f1os despu\u00e9s de la ca\u00edda de Rosas, sobre todo en el uso de la mantilla de encaje. La mantilla no resultaba fuera de tono pues hab\u00eda sido impuesta nuevamente en la corte de Par\u00eds por Eugenia de Montijo. La clase alta federal, en cambio, hac\u00eda un verdadero culto personal de Rosas, encargando en Europa las alegor\u00edas con los retratos en las vajillas y jarrones de porcelana, trayendo especialmente de Espa\u00f1a los pa\u00f1uelos de cuello y guantes con el retrato y la divisa pol\u00edtica. En los \u00faltimos a\u00f1os del gobierno de Rosas el estilo de la moda comienza a sufrir algunas modificaciones, referidas principalmente a detalles y accesorios. Las faldas se vuelven cada vez m\u00e1s anchas y m\u00e1s largas, tomando volumen no s\u00f3lo de los volantes, que en n\u00famero de tres a diecis\u00e9is aparecen en 1846 (llegando a su apogeo en 1852-54), sino de las enaguas de crinolina que hicieron su aparici\u00f3n hacia 1842. Las mujeres elegantes de la \u00e9poca se colocaban sobre unos pantalones de lencer\u00eda que llegaban al tobillo, adornados de encajes, las faldas bajeras o visos de crinolina, tela \u00e1spera y r\u00edgida, formada por lana o algod\u00f3n y crin; &#8220;la crinolina en espa\u00f1ol se le llamaba medri\u00f1aque y de ah\u00ed surgi\u00f3 la palabra miri\u00f1aque&#8221;.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Acerca de las crinolinas, los porte\u00f1os pudieron leer en una cr\u00f3nica de <em>La<\/em> <em>Mode<\/em> <em>llustr\u00e9e<\/em> firmada por Emmeline Raymond el 4 de septiembre de 1864: &#8220;Siniestros pron\u00f3sticos se formulan por la crinolina; se afirma que su reino llega a su fin. Entre 1863 y 64 es nada m\u00e1s que un esqueleto y a pesar de haber ensayado todas las rutas para seguir reinando, toda dominaci\u00f3n llega a su fin. Descartemos este pensamiento y si es posible retardemos ese doloroso momento&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>No pensaba lo mismo de la crinolina el creador de la alta costura, \u00e9l ingl\u00e9s Charles Fr\u00e9d\u00e9ric Worth, cuando afirm\u00f3: &#8220;La revoluci\u00f3n de 1870 es poca cosa en comparaci\u00f3n con mi revoluci\u00f3n, yo, que he destronado la crinolina&#8221;. En el a\u00f1o 1857, cuando Worth se instal6en el N\u00b0 7 de la Rue de la Paix, prepar\u00f3 por primera vez una colecci\u00f3n por anticipado y la present\u00f3 a sus clientas. Hasta ese momento dominaban el mundo de la moda las costureras, quienes cos\u00edan para cada clienta en particular, a Worth se lo consideraba el creador de la alta costura por entender su esencia: plasmar una \u201cidea\u201d con t\u00e9cnica impecable y presentarla con modelos de absoluta exclusividad.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La m\u00e1s elegante lleva un vestido color marfil t\u00edpico del estilo rom\u00e1ntico: bata muy ce\u00f1ida con corte al medio del cual parten ligeros frunces, sin hombros, se ajusta por un ancho cintur\u00f3n de siete cent\u00edmetros con hebilla, exageradas mangas abullonadas, rellenas y montadas sobre armaz\u00f3n de alambre llamadas gigol que parten del escote y van [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":1932,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[327],"tags":[232,725],"class_list":["post-1931","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-moda","tag-moda","tag-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1931","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1931"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1931\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1933,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1931\/revisions\/1933"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1932"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1931"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1931"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1931"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}