{"id":2033,"date":"2026-10-06T11:04:44","date_gmt":"2026-10-06T11:04:44","guid":{"rendered":"https:\/\/thedecolife.com\/?p=2033"},"modified":"2026-10-07T11:06:54","modified_gmt":"2026-10-07T11:06:54","slug":"estilos-caracteristicos-de-1960-a-1976","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/estilos-caracteristicos-de-1960-a-1976\/","title":{"rendered":"Estilos caracter\u00edsticos de 1960 a 1976"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"683\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/person-suffering-from-emotional-numbness-683x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2034\" srcset=\"https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/person-suffering-from-emotional-numbness-683x1024.jpg 683w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/person-suffering-from-emotional-numbness-200x300.jpg 200w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/person-suffering-from-emotional-numbness-768x1152.jpg 768w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/person-suffering-from-emotional-numbness-1024x1536.jpg 1024w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/person-suffering-from-emotional-numbness-1365x2048.jpg 1365w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/person-suffering-from-emotional-numbness-8x12.jpg 8w, https:\/\/thedecolife.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/person-suffering-from-emotional-numbness-scaled.jpg 1707w\" sizes=\"(max-width: 683px) 100vw, 683px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En una \u00e9poca dominada por la &#8220;anarqu\u00eda creativa\u201d, seg\u00fan la revista Vogue, las argentinas, siempre privilegiando m\u00e1s el elegir coherente y afrentosamente la ropa que la verdadera creatividad, usaron y abusaron a partir de 1962 y por cuatro a\u00f1os de los cl\u00e1sicos <em>tailleurs<\/em> Chanel, por supuesto copiados con gran fidelidad por las casas de alta costura (que llegaban a pespuntear los forros de seda como los aut\u00e9nticos) hasta la sencilla modista de barrio que ya hab\u00eda comenzado a desaparecer. Al mismo tiempo que los cl\u00e1sicos <em>tailleurs<\/em> Chanel, se usaron en 1965 los vestidos negros y colorados encima de las rodillas adheridos al cuerpo, con cuellos al ras y sin mangas, acompa\u00f1ados por sacos cortos ligeramente entallados, con adornos de piel en los pu\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>En general los vestidos del 60 recreaban la l\u00ednea \u201cCharleston\u201d y Directorio de los a\u00f1os 20 (despu\u00e9s de dos ciclos, de veinte a\u00f1os cada uno), con importantes recortes, talle alto, con botones importantes y bolsillos aplicados muy bajos en las faldas. Para la noche, mucho brillo, con telas laminadas de hechuras simples. Estos vestidos minifalda que r\u00e1pidamente llegaron a Buenos Aires destacaban las piernas, que se cubr\u00edan con medias de colores, laminadas, caladas y de encajes, desapareciendo las medias con ligas y con portaligas que hasta entonces se llevaban. Se publicitaban las \u201cmedias slip\u201d que combinaban dos prendas en una: medias y slip, evitando por las faldas tan cortas que se asomaran las ligas y portaligas. Ya se hab\u00edan abandonado los grandes peinados batidos que hab\u00edan comenzado a usarse en 1959. Los nuevos peinados pod\u00edan ser cortos con flequillos, o largos recogidos en trenzas y forzadas, pero la consigna era: lacio. La mujer abandonaba por primera vez, bajo el hechizo de Brigitte Bardot, los ondulados naturales que hab\u00edan sido s\u00edmbolo de femineidad durante siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si tuvi\u00e9ramos que citar una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s acentuadas de los arreglos de la \u00e9poca, nos inclinar\u00edamos por el maquillaje, porque, as\u00ed como los a\u00f1os 70 se caracterizaron por el uso de los perfumes y los 80 por el uso de las cremas, los 60 acentuaron el uso del maquillaje. Sobre todo, se resaltaban los ojos con un intenso delineado que se completaba con pesta\u00f1as aplicadas en grupos de a tres. En los labios y u\u00f1as, colores claros y nacarados. Pero no s\u00f3lo las pesta\u00f1as eran artificiales; en la segunda mitad de la d\u00e9cada aparecieron en Buenos Aires las pelucas de pelo sint\u00e9tico y natural, impuestas en Francia por Carita. Los peinados ten\u00edan como base un corte cuadrado con las puntas hacia adentro o eran muy cortos, con la nuca rebajada y m\u00e1s largo hacia adelante; se adornaban con vinchas que descubr\u00edan la frente y mo\u00f1os que revalorizaban los rodetes. Hacia mediados de la d\u00e9cada se produce la evoluci\u00f3n desde \u201cla elegancia Chanel&#8221; a la moda pop que rechaza en forma categ\u00f3rica validez de lo establecido. Desde entonces, comienza el fren\u00e9tico ritmo de sucesivos cambios de estilos (minifaldas, hind\u00fa, marroqu\u00ed, gaucholook, maxifaldas), un verdadero calcidoscopio de b\u00fasqueda de estilos aut\u00f3ctonos de los diferentes pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1967, las argentinas recibieron asombradas los primeros vestidos y conjuntos de papel de fibra sint\u00e9tica que Jorge Toubet importaba desde los Estados Unidos. Estas prendas &#8220;desechables\u201d que nos indicaban un importante viraje en la filosof\u00eda de la moda, pod\u00edan lcgar a lavarse hasta diez veces y costaban alrededor de S1000. Ese mismo a\u00f1o, para acentuar el desconcierto, se sienten impactadas por el refinamiento de Emilio Pucci con sus vestidos de org\u00e1nica (una especie de jersey) te\u00f1idos en colores impactantes. En una modalidad muy com\u00fan a\u00f1os m\u00e1s tarde, los vestidos llevan su firma estampada. Empezaba una nueva \u00e9poca, donde se afirmaba el nivel social utilizando determinadas marcas que deb\u00edan llevarse a la vista. En ese mismo a\u00f1o se usan los piyamas para la tarde en jersey y, para la noche, en g\u00e9neros brillantes y luminosos. Mucho tricot, que se produc\u00eda incluso en las casas particulares con las m\u00e1quinas de tejer que se hicieron muy populares en la \u00e9poca. Se impone el l\u00farex. Las hechuras simples y el largo de las faldas que, como vimos, permit\u00eda destacar las medias, que ese a\u00f1o tambi\u00e9n se llevaron en mallas negras bordadas en piedras, ayudaban a resaltar los g\u00e9neros \u00edntegramente bordados.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a los tapados, podemos encontrar la influencia del cine en la moda en los abrigos de lana blanca con presillas de cuero adornadas con <em>soutache<\/em> y bandas de vis\u00f3n negro en ruedos y cuellos. Las botas altas de cuero completaban los conjuntos al estilo \u201cdoctor Zhivago&#8221;. El adorno con piel en pu\u00f1os y cuellos era una caracter\u00edstica de los tapados de la d\u00e9cada, cuya hechura ligeramente apoyada y entallada en el cuerpo se acompa\u00f1aba con mangas angostas y pegadas. Sumamente cortos, algunos pod\u00edan tener cerradura asim\u00e9trica, otros se presentaban con una combinaci\u00f3n bicolor que repet\u00eda los tonos del vestido. Estos se acompa\u00f1aban con zapatos c\u00f3modos de grueso tac\u00f3n y carteras de gamuz\u00f3n marr\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una \u00e9poca dominada por la &#8220;anarqu\u00eda creativa\u201d, seg\u00fan la revista Vogue, las argentinas, siempre privilegiando m\u00e1s el elegir coherente y afrentosamente la ropa que la verdadera creatividad, usaron y abusaron a partir de 1962 y por cuatro a\u00f1os de los cl\u00e1sicos tailleurs Chanel, por supuesto copiados con gran fidelidad por las casas de alta [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":4,"featured_media":2034,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[327],"tags":[757,758,55],"class_list":["post-2033","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-moda","tag-757","tag-758","tag-estilo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2033","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2033"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2033\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2035,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2033\/revisions\/2035"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2033"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2033"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/thedecolife.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2033"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}