Get Wild, la marca argentina que predomina la fibra de bambú

Cada vez son más las marcas que se atreven a emplear técnicas sustentables y amigables hacia el medioambiente. La industria textil e indumentaria no es la excepción, con casos de emprendimientos que basan sus modelos de fabricación y producción con recursos naturales. Este es el caso de “Get Wild”, una empresa nacida en 2016, con un impacto social y positivo y que se destaca por la utilización de la ropa de bambú. 

¿Qué es el bambú? Originariamente es una planta proveniente de la familia de las gramíneas. Se utiliza en diferentes ámbitos debido a las características que posee, siendo una de ellas la industria de la moda. Ante la buena iniciativa impulsada por Get Wild, el Ministerio de Agroindustria determinó el certificado del “Sello Bioproducto Argentino”.

El tallo del bambú es rígido pero a la vez flexible y presenta un desafío completo en la industria de la moda. Get Wild sortea todos esos obstáculos y a través de su sitio web dejó en claro que el bambú cumple una función “térmica” en la ropa de “invierno” y “liviana” durante el verano. Agustina Trovato y Gabriela Rivero son las que encabezan el proyecto, de impacto social, positivo y sustentable en el país.

¿Y por qué bambú? Get Wild utiliza las fibras de la planta, que cuenta con más de 1000 especies en todo el mundo y crece rápido. Ambas emprendedoras explicaron que el proceso de recolección de la fibra, de todas formas, es complejo. Deben separar el componente que une a las fibras, y mediante vapor y calor transformar la pasta que sobra en un tejido que termina siendo una tela muy “suave e hipoalergénica”, que refiere a una tela que tiene un porcentaje muy bajo en generar una reacción alérgica.

Las ventajas de las fibras de bambú en la moda

“Una vez que te pasas al bambú, no hay vuelta atrás” señalaron ambas emprendedoras, que destacaron que el proceso final de la fibra es muy parecido al “algodón”. Además de que el tejido es hipoalergénico, provee mayor “suavidad y comodidad” en la piel para las personas. Desde Get Wild aseguraron que su modelo de negocio se basa en precios más bajos para conquistar más personas y llegar a todos los “rincones del país”.

La composición de la planta (sus fibras y tallos) genera protección contra los rayos UV. La fibra del bambú bloquea los rayos del sol y en verano, sobre todo, aporta frescura y flexibilidad en la piel de la persona. También actúa como efecto antimicrobiano, que alude a la reducción de olores y una duración extra de la planta. “Nuestras prendas son ideales porque no tienen micro plásticos y además son muy suaves” indicaron desde la marca. 

La historia de Get Wild es particular. Ambas emprendedoras que encabezan el proyecto habían estado vinculadas con el mundo de las telecomunicaciones. Los años previos al lanzamiento de la marca, hicieron una investigación profunda acerca del bambú y los posibles efectos en la industria textil. Dentro de las miles de especies que hay de la planta, sólo cinco pueden extraer el hilado para formar un tejido, y una de ellas abunda en Argentina.

El modelo sustentable de Get Wild

La marca, que cuenta con un local físico en Recoleta, CABA, y su negocio digital mediante el sitio web, mantiene una estrategia de precios bajos para capitalizar más clientes. Si bien el producto que ofrece la marca es duradero, hay una serie de indicaciones que son importantes para mantener en óptimas condiciones la ropa.

El bambú es una fibra que debe lavarse a mano con agua fría, no debe pasar por las secadoras y tiene que tener un momento de sombra para mantener el componente de la planta. También, al ser antimicrobiano, el material no se desgasta en los lavados.

Get Wild mantiene un modelo sustentable y pudo llevarlo a cabo ante la profunda investigación que hicieron Trovato y Rivero, ambas involucradas en los campos de estudio de la investigación y las prácticas verdes. Luego de varios años de conocimiento acerca del bambú, y de cómo funciona el producto, lanzaron al mercado la marca.

Incluso, ambas emprendedoras afirmaron que al principio tuvieron “todos los obstáculos posibles”, y que sigue siendo un desafío para ellas “la confección de prendas”. Luego de varios años al frente de la marca, e instaladas con su propio local, apuntan a consolidar “equipos de trabajo a la vez que generamos más oportunidades de impacto social, como la confección en centros de detención y alianzas con organizaciones”.

En su momento, ambas fueron catalogadas como las “locas del bambú” ante su persistencia por instalar en la moda un nuevo concepto, sobre todo en Argentina. El bambú, parecido al lino y al algodón, según manifestaron desde la marca, ofrece una gama de características positivas que alientan el impacto positivo y social que pretende la marca en Argentina, con el afán de llevarla a todos los puntos del país.