La distribución interna

El efecto de unas pocas modificaciones sencillas con la distribución interna de su casa o piso puede ser radical. Una nueva disposición básica de las puertas y tabiques puede permitir un mejor aprovechamiento del espacio disponible o iluminar las zonas oscuras Puede levantar tabiques para crear zonas privadas; las nuevas aberturas crearán perspectivas interiores o darán lugar a un interesante contraste de escala entre una habitación y otra. Es necesario ir con cuidado antes de decidirse y suprimir todos los tabiques. La casa de un solo ambiente que se popularizó durante los años 60 y 70 y era una reacción algo extremada contra la monotonía de un mismo proyecto para todas las viviendas, antiguas y nuevas, se está abandonando y ahora se prefiere tener algunas habitaciones destinadas a finalidades concretas. Cualquiera que sea su preferencia, es importante mantener el equilibrio entre lo común y lo privado: tanto los padres como los hijos necesitan sus propios espacios. Quizá lo mejor sea que las áreas generales de estar estén separadas de las habitaciones con funciones especiales, como despachos, talleres, cuartos de juegos o dormitorios de invitados.

Cuestiones prácticas

La complejidad de la obra dependerá de si es necesario cambiar un muro de carga. Si es así, habrá que sustituirlo por una viga de acero, madera o hormigón armado para aguantar la carga del suelo suponer o del tejado. En los pisos inferiores, como los muros han de soportar más carga, las vigas tendrán que ser más resistentes que en los superiores. Aparte de esto, la mayor parte de las obras consistirá en la reparación de los acabados y la decoración (no olvide incluirlo en el presupuesto), así como en el ajuste de la calefacción, la iluminación y los desagües, para que se adapten a la nueva distribución.

Reorganización

La reorganización del espacio es seguramente la reforma más simple, a lo mejor se limita a tirar algún tabique o cegar unas puertas. Incluso abrir una puerta nueva es relativamente sencillo, aunque exige ciertas precauciones si se trata de una pared de carga. Existe un amplio campo de aplicaciones para este tipo de reforma. En las viviendas viejas en particular. Los vestíbulos toman a veces mucho espacio y con algunos cambios sencillos se puede conseguir sitio para guardar cosas o incluso para un pequeño despacho o comedor. Siempre que ya tenga cocina y baño, la separación de una zona de la casa para formar un apartamento aislado es fácil de lograr, levantando un tabique y abriendo un acceso nuevo, aunque en algunos litros es posible que las ordenanzas obligan a instalar una puerta de seguridad contra incendios entre ambas zonas).

Las modificaciones en la instalación eléctrica y sanitaria pueden resultar engorrosas y caras; los cambios en las tuberías de desagüe en planta baja resultan a menudo muy complicados. Si se quiere una cocina o un baño mayores, es mejor tomar espacio de una habitación contigua que emplazarlos en un lugar distinto. Sin embargo, a veces la única manera de mejorar una zona de la casa consiste en trasladar el baño que da al exterior a la parte interior del edificio; en tal caso habrá que instalar algún tipo de ventilación. Si se cambia la situación del baño a un nivel más alto, hay que comprobar que la estructura del piso es lo suficiente fuerte como para resistir la carga adicional que supone una bañera llena de agua

Divisiones

A costa de reducir la superficie del suelo, la división de una habitación mediante un tabique proporciona dos espacios nuevos, que pueden usarse para fines diferentes, una superficie de pared adicional (útil para colocar estantes). y una mayor intimidad. Asegúrese de que el resultado final será habitable y bien proporcionado, no se gana nada creando dos diminutos cartuchos. Estudie con cuidado el lugar exacto del nuevo tabique divisorio: no vaya a partir por la mitad una ventana o un delicado estuco del techo. Tenga también cuidado con los detalles: las molduras deben coincidir lo mismo que los zócalos, por ejemplo

Las particiones pueden montarse sobre el suelo ya existente, aunque esto requerirá un refuerzo. Si el pavimento es de madera, dicho refuerzo consistirá en doblar las viguetas, es decir colocar una vigueta nueva, paralela a la existente debajo de la nueva pared, sujetando ambas con pernos, para lograr un apoyo suplementario.

En los estudios o apartamentos de alquiler los suelos suelen estar ya preparados para resistir tabiques divisorios situados en cualquier punto. En este caso hay completa libertad y los tabiques no tienen por qué adoptar la distribución rectilínea usual, sino que pueden disponerse de tal modo que se cree una comunicación libre entre las distintas partes de la vivienda. En realidad, el único punto fijo que necesitará tener un núcleo de servicios centralizado, en el que se agrupen la cocina y el baño. Incluso con distribuciones más convencionales no es necesario seguir líneas rectas. Las curvas no son realmente mucho más difíciles de construir. Aunque resulten más caras. y pueden servir de contrapunto a las paredes principales. Las divisiones también pueden ser a media altura, proporcionando cierto grado de intimidad, pero sin dividir por completo una habitación, esta solución es apropiada para un dormitorio compartido por dos niños De manera similar, las particiones pueden situarse a lo largo de una habitación larga para crear distintos espacios a manera de alcobas. La división de una superficie puede conducir a reformas más complejas. Por ejemplo, una habitación nueva necesitará quizás una ventana nueva (si no la tiene, tal requisito es obligatorio, a menos que se trate de un baño). Tenga cuidado en que la nueva división se funda con el edificio ya existente.

Aperturas y fusiones

Son un sistema de realizar cambios espaciales espectaculares de manera relativamente sencilla tirando tabiques y modificando aberturas o creando otras nuevas, aunque hay que tener en cuenta que se puede perder tranquilidad e intimidad. Existen muchas posibilidades: se pueden unir dos habitaciones, incorporar un vestíbulo, tirar los tabiques que encierran una escalera o ensanchar el vano de las puertas. En el caso más complicado, las obras sólo exigirán la colocación de una viga nueva. Si no quiere perder paredes enteras, puede tomar en cuenta la posibilidad de hacer ventanales, interiores, que relacionan visualmente habitaciones diferentes. Estos huecos no han de ser cuadrados o rectangulares, aunque casi siempre hará falta un dintel (viga horizontal). Es conveniente ir con prudencia. Procure no estropear las proporciones de las habitaciones ya existentes ni hacer desaparecer su carácter. Al ampliar la comunicación entre dos habitaciones suelen obtenerse mejores resultados si se conserva parte de la pared existente a cada lado, para que marque una separación y sirva de apoyo a la nueva viga: la colocación de dobles puertas grandes en la nueva abertura le da opción a cerrar las habitaciones, tal como estaban antes.