Luma Báez, una marca de moda consciente

Luciana Baéz, la diseñadora de Indumentaria que se graduó en la Escuela Argentina de Moda, es quién lidera la marca de ropa “Luma Baez”, que lleva el lema “Vestir lo que somos, cuidar lo que amamos”. La frase, disponible en el sitio web de la marca, es el reflejo de lo que pretende ser: moda consciente, con compromiso social y un fuerte arraigo con las historias de las prendas.

Baez es emprendedora por naturaleza y desde 2013 decidió irrumpir en el mercado con su compañía de ropa. Luma Baez se caracteriza por ser “slow fashion”, una marca que se opone a la velocidad en la moda y apunta a la calidad, el compromiso durante el proceso, la sostenibilidad y la ética. También participa activamente en AMSOAR (Asociación de Moda Sostenible Argentina).

Además de su trabajo como diseñadora, Luciana capacita a distintas personas para ser más respetuosas con el medioambiente. Al haber implementado en su modelo de negocio el slow fashion, la marca se enfoca en ser más sostenible y la diseñadora enseña a reciclar los descartes para que puedan tener un nuevo ciclo de uso o valor. 

Luma Baez encabeza un “modelo de producción responsable” en donde reducen el impacto ambiental y trabajan con prendas y colecciones a demanda. Muchas empresas sostenibles evitan el stock masivo con el fin de no desperdiciar los materiales. La marca, ubicada en Villa Domínico, Buenos Aires, Argentina, valora el trabajo artesanal y hecho a mano, según describieron desde su sitio web.

El slow fashion en Luma Baez

El slow fashion está alineado con la moda sostenible y persigue sus valores. A diferencia de la “fast fashion”, donde el consumo es compulsivo y es una dinámica mucho más acelerada, este modelo aplica la conciencia y el compromiso social por las prendas, sus historias y el significado hacia el largo plazo. El slow fashion habla de un consumo “responsable” y ético entre los clientes y las empresas.

Siguiendo con el ejemplo, Luma Baez adoptó este enfoque mediante la creación de prendas atemporales. La temporalidad en la moda es un factor clave que define la sostenibilidad y la visión de cada marca. La compañía argentina ubicada en Villa Domínico elabora prendas para que puedan ser utilizadas en cualquier momento, con talles inclusivos y prendas de mayor calidad. Trabajan bajo demanda con el objetivo de no tener una cantidad excesiva de stock y eso también vuelve más personalizable al consumidor. 

La marca de ropa argentina mantiene estos valores ante el legado familiar. Luciana Baez, que en 2013 crecó su propia marca y apuesta por la sostenibilidad, trabaja en el taller heredado por su madre. Un espacio que tiene impregnada la historia familiar que valoriza el trabajo hecho “a mano”.

“Cada prensa que confeccionamos lleva consigo nuestra historia” aseguró Baez, que comparte el lugar y afirmó que el taller se “convirtió en el corazón de su vida familiar”. El slow fashion está muy presente por el valor familiar que proporciona la diseñadora, con telas únicas, de excelente calidad y con la minimización de residuos.

En el blog del sitio web, Baez reveló que de la madre aprendió en lo que refiere a la costura y el trabajo artesanal. Siempre habla de un “trabajo en equipo” y de la propuesta de hacer las prendas con amor. 

Desfiles y ferias de Luma Baez

En 2019, la marca acudió a distintos eventos importantes en la industria. Uno de ellos fue “Salta Argentina Fashion Fest”, el mayor evento del rubro en la provincia del norte, donde estuvieron varios algunos gobernadores. La Jaula de la Moda organizó el evento y Luma Baez asistió con prendas inspiradas en pircas, piedras.

En el mismo año figuraron en la BAFWeek, en la Pasarela Sostenibilidad Cultural. Debido al nexo entre AMSOAR y Baez, su marca estuvo presente con diseños y cápsulas inspirados en prikas. Y para fines de ese año, el Mercado de Rediseño Argentino organizó un evento para fomentar la identidad colectiva en la industria.

El año 2020, marcado por el confinamiento ante la pandemia del coronavirus, fue un quiebre en la industria textil. Luma Baez no se quedó de brazos cruzados y lanzó una colección de tapabocas sostenibles. Desde la marca aseguraron que los tapabocas fueron reutilizables debido a que estuvieron compuestos de materiales reciclados y no utilizados. Se confeccionaron con cuatro capas de algodón y fueron elaborados para lavarlos a mano.

Las colecciones y lanzamientos de Luma Baez siempre se asociaron con eventos arraigados a la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente. La marca persigue el objetivo de ser amigable y respetuosa con el planeta, y lo hace mediante colaboraciones y acciones con sus prendas.

Luciana Baez, que hace más de veinte años es emprendedora, y desde 2013 encabeza su marca, es la responsable del slow fashion y de un modelo de negocio amigable con el planeta.