PÚRPURA, REALEZA Y VULGARIDAD

El morado era originalmente el color más caro para la tela, pues la rara de crustáceo. Como consecuencia, en muchas sociedades principal nobleza. Vestir la púrpura llegó a significar ser de sangre noble las ceremonias de coronación es de un terciopelo púrpura oscuro. La Tuse más fácil de conseguir, y durante un tiempo mujeres de todas las  

Ciencias finales de siglo, estos colores intensos estaban asociados con la presunción y la vulgaridad. El vestido nuevo de color lentos, nos cuentan, y su propia madre la compara con un flamenco. Al intentar complacerlo, ella reprime sus intereses y simpatías de forma natural y como consecuencia, esto le da un aspecto al menos para el afuera de falso lujo y debilidad, metafórica y literalmente. Tras la segunda guerra mundial los púrpuras vivos y los púrpuras rojizos gozaron de una cierta recuperación. Actualmente otra vez han caído en desgracia, y los asesores de vestuario se refieren a ellos como colores «de clase media baja». Los tonos más apagados de la púrpura siguen, no obstante, estando de moda, y aún conservan parte de su aureola original de status especial. Cuando el púrpura se mezcla con el blanco señala una aristocracia de mente y alma más que de riqueza y poder; parece implicar un refinamiento y una sensibilidad artística o emocional especiales. El hombre con una camisa de color lavanda, la anfitriona de una fiesta vestida con traje largo de color lila, parecen tener (o pretenderlo) percepciones más finas y gustos más refinados que sus invitados vestidos de azul o rosa. La designación contemporánea del color lavanda como un indicador gay tiene que ver en parte con estas asociaciones. Cuando el púrpura se mezcla con el gris, la impresión de sensibilidad se incrementa y se hace al mismo tiempo más ambigua. Los malvas y violetas suaves son los colores de los sueños y las visiones, de las ilusiones y los encantamientos.

ESTAMPADO Y DECORACIÓN

Desde un punto de vista utilitario no hay necesidad de que la ropa vaya decorada con adornos o con bordados, o que esté hecha con telas estampadas. Como estas complicaciones aumentan innecesariamente el coste de las prendas, siempre han conferido status. Por lo general, cuanto más complejo sea el diseño y más colores se usen, mayor es el prestigio de la prenda. Sin embargo, también es verdad que en una tela de colores lisos es más fácil ver las manchas que en una tela estampada, y una vez que el uso de máquinas para tejer y estampar hizo que las telas estampadas fuesen relativamente baratas su status declinó un tanto. Actualmente no hay mucha diferencia de prestigio entre la ropa estampada y lisa, a menos que sean estampadas a mano. La ropa que se ve claramente que se ha decorado después de haber pegado las piezas (por lo GeneraI con bordados o aplicaciones) sigue siendo un anuncio excelente del Consumo Ostentoso. Las prendas más prestigiosas son las que combinan y juegan con grandes áreas de tejido liso claro y fácil de manchar con artísticas y variadas decoraciones hechas a mano. El número de estampados posibles es infinito. Además, cualesquiera naciones de colores y estamparlo o tejerlo en una amplia variedad de tos, que no son más que mezclas agradables (o desagradables) de línea los, aunque en la práctica estas categorías se funden unas en otras. Cualquier estampado que se repita a lo largo o ancho de la tela el dibujo puede ser tan grande, que la regularidad no sea visible en una sola prenda.

PALABRAS Y LEMAS

La decoración de la ropa con diseños simbólicos o representaciones de objetos naturales es casi tan antigua como la ropa misma. Sin embargo, la impresión sobre ella de palabras y frases reales es un fenómeno relativamente reciente. En la actualidad los sombreros, las bufandas, las chaquetas y especialmente las camisetas hacen la función de carteleras, complementando el lenguaje de la moda y permitiendo a una generación que se ha educado con la televisión comunicarse con los amigos y establecer contacto instantáneo con los desconocidos. En ocasiones el mensaje impreso es simplemente una marca, afirmando el status a través del Consumo Ostentoso. Como me explicó una vez un adolescente, «las camisetas Adidas son las mejores… Bueno, la verdad es que son prácticamente iguales que las demás, pero cuestan más y llevan la marca puesta». Pero hay muchas más posibilidades. La ropa actual puede anunciar preferencias de productos o gustos culturales, opiniones políticas, pertenencia a organizaciones reales o imaginarias, una personalidad real o imaginaria, inclinación sexual y estado de ánimo actual. Como hay productos y servicios con los que a menudo se regala ropa «legible», no es difícil reunir una amplia colección. Aunque quieras, a veces no sabes cómo decirlo, y así puedes expresar la idea, el impulso o el entusiasmo del momento: puedes let it all bang out literal y simbólicamente, pues las camisetas se suelen llevar por fuera de los pantalones o de la falda, para que se vea la inscripción completa.