Hugh Newell Johnson proyectó esta vivienda para satisfacer las necesidades de los clientes, integrándose al mismo tiempo en un entorno formado por viejas casas de Pensilvania. La fachada —en estilo propio del siglo XVIII, que recuerda los edificios levantados por los amos en la región—, coronada por este magnífico aguilón acristalado, parece encerrar un conjunto de siete pequeñas casas. La pareja que encargó la vivienda pensó que el proyecto era desmesurado, demasiado moderno e imposible de construir, pero se armó de valor y decidió dar su aprobación; ahora cree que es un lugar ideal. La amplia superficie acristalada captura el color en invierno, pero en verano recibe la sombra de los árboles.

La valoración

Proyectos a largo plazo. ¿Qué proyectos tiene a largo plazo? Acaso puedan cambiar sus necesidades otra vez al cabo de unos pocos años. ¿Qué es mejor, mudarse ahora o ampliar la casa por un tiempo? Configuramos nuestros hogares en una infinita variedad de modos, que van desde la simple colocación de muebles hasta el diseño o la construcción desde el principio; a la inversa, y con igual variedad, las casas en las que vivimos estructuran nuestra vida cotidiana. Dadas las posibilidades que existen para un cambio creador, sorprende que tanta gente aborde las modificaciones de sus casas de un modo tan poco sistemático. Agobiados por la complejidad de todo ello, nos orientamos por lo que «nos parece bien».

No basta con tener una idea general sobre los cambios que se quieren hacer en la casa o sobre la casa nueva que se desea construir, aunque ello es importante, por supuesto. Las decisiones que hay que tomar cuando se desea introducir cambios en la propia casa son complicadas y su importancia es decisiva. En efecto, las modificaciones de gran envergadura pueden interrumpir la vida en el hogar por espacio de meses e incluso años. Una sencilla decoración dará como resultado variaciones con las que tendrá que vivir hasta que tenga energía o disponga de los recursos suficientes para volver a coger la brocha de pintar. Y, por otra parte, la compra de una casa es quizá la operación económica de mayor envergadura que tenga usted que realizar en su vida. La valoración es el procedimiento que sirve para decidir qué es lo que uno quiere y desea de una casa, y el método para establecer cuáles son las opciones disponibles. Un análisis metódico es la mejor manera de garantizar unos resultados satisfactorios.

Niveles de cambio

Para poder elegir el nivel de cambio que le conviene, usted ha de decidir, en primer lugar, cómo desea vivir y cuáles son sus necesidades prácticas; luego, tiene que evaluar de qué modo tales necesidades se pueden satisfacer del modo más sencillo, más barato y menos molesto posible. Existen tres posibles niveles de cambio. En orden ascendente de magnitud son: cambio en la decoración y/o el mobiliario; modificaciones estructurales; mudarse de casa.

En muchos casos los cálculos resultan sencillos. Si el único problema de su vivienda es que el cuarto de estar es feo, probablemente sea preferible cambiar la decoración que mudarse de casa. En cambio, si ha de ir a trabajar a otra ciudad, es casi seguro que será obligada la solución inversa.

Pero imaginemos, por ejemplo, que necesita otro dormitorio, porque aumenta el número de hijos. Entonces tendrá que decidir entre ampliar la casa o trasladarse a otra nueva. Tomemos en consideración los factores que implicaría esta decisión:

Distribución y estructura

¿La mejor solución sería quizá cambiar la función de una habitación ya existente para conseguir otro dormitorio? ¿En caso negativo, hay posibilidades de ampliación con la distribución existente? Si dispone de un garaje de planta única anejo a su vivienda, o de un desván espacioso, entonces con los necesarios permisos, y si no se contravienen las regulaciones urbanísticas de la zona, no habrá ningún problema. Sí que lo habría, en cambio, si vive usted en un piso intermedio, en una casa de varias plantas.

Coste

¿Cuánto dinero puede reunir? Si va a hacer cambios estructurales y de decoración, ¿puede permitirse el coste de materiales de buena calidad? ¿La obra supondrá modificaciones costosas de la instalación eléctrica? ¿Resultará quizá más económico formalizar una hipoteca para la construcción de una nueva vivienda que intentar financiar unas modificaciones estructurales carísimas?

Valor de la inversión

¿Cuál de las opciones posibles protegerá mejor el capital que ya ha invertido en su casa? No es aconsejable invertir grandes sumas en cambiar el diseño de propiedades situadas en áreas pobres o en decadencia; puede resultar difícil recuperar lo invertido si hay que vender luego.

Molestias

Sea cual fuere la opción elegida, las molestias son inevitables, pero el tipo y el grado de éstas son variables. Puede resultar difícil vivir con el ruido, el polvo y la falta de intimidad, pero nada asegura que sea más sencillo vender la casa, encontrar otra y hacer la mudanza.

Sus necesidades prácticas

Antes de tomar una decisión importante respecto a su vivienda, haga una lista detallada de sus necesidades. Le resultará muy útil el cuadro de la página siguiente.