Sistemas de almacenamiento

Una vez sepa exactamente cuáles son sus necesidades, elija un sistema de almacenamiento de entre los disponibles. Se pueden agrupar en tres categorías básicas. Muebles aislados: librerías, aparadores, arcones, armarios, roperos, cómodas. Muchas veces son de herencia, se pueden comprar de segunda mano; y uno se los puede llevar consigo al mudarse de casa, pero ocupan espacio. Elementos incorporados: son para siempre, pueden resultar caros, ahorran espacio y pueden adaptarse al estilo de las habitaciones. Son ideales para aprovechar los rincones de difícil acceso o los espacios no utilizados, como los huecos debajo de las escaleras y los desvanes. Sistemas modulares: se pueden añadir estantes o cajones según haga falta y lo permita el presupuesto; a menudo se venden en kits que se montan en casa

Existen otras tres opciones para crear el sistema de almacenamiento que usted necesita:

  • comprar productos prefabricados; 
  • idear y construir uno mismo su propio sistema;
  • encargar a un profesional que construya un sistema a medida, siguiendo sus indicaciones.

Por supuesto, se pueden combinar dichas opciones para lograr mejores resultados. Los elementos hechos de encargo tienen la ventaja evidente de que la gama de materiales es mucho más amplia que si se compran unidades prefabricadas; hay la seguridad de que se adaptan a la casa y sirven a las necesidades del armario; se pueden ajustar también el estilo y la decoración de la casa. Recurrir a un ebanista puede resultar caro; hacerlo uno mismo permite ahorrar dinero, pero no tiempo.

Los cuartos trasteros 

Así, si tiene poco espacio, busque un sistema que no necesite puertas normales, es decir, con puertas deslizantes, plegables, dobles puertas pequeñas e incluso persianas. Las estanterías se pueden adaptar a rincones no utilizados, como la campana de una chimenea, el hueco bajo una escalera o debajo de una cama. No tiene sentido guardar las cosas muy arriba si luego no se pueden alcanzar Recuerde que los estantes hondos a veces no son tan prácticos como los estrechos, que permiten guardar una simple hilera de objetos accesibles, en lugar de varias, la mitad de las cuales no pueden verse ni alcanzarse con facilidad. Cuando haya decidido dónde va a colocar los armarios y estanterías recuerde que no deben tapar enchufes eléctricos, conmutadores o grifos. Compruebe también la resistencia de las paredes

La iluminación es asimismo importante para los armarios grandes y los cuartos trasteros. En la actualidad hay equipos de iluminación pequeños. Que se pueden instalar incluso en un pequeño armario 

La mejor solución para la mayoría de los problemas de almacenamiento es sin duda disponer de una habitación reservada especialmente a este fin Para ello, lo más indicado es aprovechar los cuartos pequeños poco adecuados para otros usos debido. Por ejemplo, a la falta de luz natural o a su forma rara. Si hace obras importantes, transformando un desván o un sótano o ampliando la casa, estudié la posibilidad de incluir un cuarto trastero Cuando monte un cuarto de este tipo, recuerde que no ha de ser un sitio para recibir visitas ni será utilizado como habitación de descanso, así que en este caso lo importante no es el acabado de las paredes sino la capacidad de la habitación para guardar objetos, la facilidad de acceso a todos ellos y su buena conservación. Procure que esté bien ventilado. Que no tenga humedades ni goteras y que disponga de una iluminación eficaz. Hay pocas cosas más desagradables que verse obligado a trepar a un desván helado con una linterna en la mano, teniendo cuidado en pisar sólo las vigas, para no romper el cielo raso del piso inferior, buscando un manual de instrucciones olvidado del robot de cocina que se necesita para acabar de preparar la cena y encontrar sólo una masa húmeda de papel podrido, que se estropeó durante una tormenta, cuando entró nieve por un hueco del tejado.

Los muebles se guardarán tapados, para evitar golpes y los objetos frágiles deberán empaquetarse igual que si se mudase usted de casa. Si hay espacio suficiente y es fácilmente accesible, el cuarto trastero es el lugar ideal para colocar elementos voluminosos como el congelador, y para guardar herramientas, pinturas y todo lo necesario para la decoración. Si la temperatura es la adecuada, puede ser también el lugar más indicado para guardar el vino: la caja de leche puestas de lado son un sistema muy barato de montar un botellero También se pueden guardar allí las compras de productos voluminosos El cuarto se puede llenar hasta el techo y puede servir asimismo de excusa para no tirar nunca nada. Pero tener la casa en orden quiere decir también tener en orden el trastero, si está atiborrado de cosas no es de mucha utilidad, puesto que entonces los objetos no son accesibles Coloque una lista (en la puerta, por ejemplo) en la que se indique lo que se guarda en el trastero y dónde se guarda.