Un estilo de moda rioplatense 

En las sociedades autoritarias cada persona, en una circunstancia dada, sigue un patrón relativamente fijo, tanto en la manera de vestir como en la de actuar en lugar de seguir, como sería natural, la elección personal. El lugar de importancia que los argentinos dan a la moda es coherente con la hipótesis que afirma que “la moda parece ser más prominente en una sociedad de clases abiertas, donde los símbolos de status no están fijados por la costumbre, sino que son cambiables y sujetos por ello a imitación”. También hay que tener presente que algunos de los ingredientes básicos de la moda, como imitación, emulación y un poco de “envidia” que como dice Luis Buñuel, es el “pecado español por excelencia” constituyen nuestra herencia. No es correcto asegurar que la ausencia de identificación personal y la consiguiente necesidad de copia e imitación se deban exclusivamente a las corrientes inmigratorias, aunque de hecho son un factor importante. Podemos decir que en los años que van desde 1776 hasta 1869 no se conocieron personalidades que pudieran llegar a crear estilos rioplatenses en moda que no fueran los llegados desde Europa.

Entre todos los factores que entorpecían la libre aparición de un estilo rioplatense original podemos considerar como importantes:

1) Los factores geográficos: la lejanía de los centros productores de moda, que incitaba a la copia y a la imitación para demostrar fluida información y cercanía.

El mismo general José de San Martín nos aclara el pensamiento de la época en una carta a Bineau, fechada el 23 de diciembre de 1849, en la que comenta la intervención unida de Francia e Inglaterra en los negocios del Plata: “Los once años de guerra por la independencia americana, me han colocado en situación de poder apretar las dificultades enormes que ella presuma, y que son debidas a la situación geográfica del país, al carácter de sus habitantes y a su inmensa distancia de la Francia”.

2) Los factores históricos:

a) Escasa población indígena que llevó a una ausencia casi total en la sociedad argentina de sus influencias culturales. Fcrnando Assuncao, en Plchaas criollas, afirma: “La ausencia de influencias indígenas en el vestir femenino, como en otros tantos aspectos de la cultura local, al faltar la tejeduría nativa por las características culrales de nuestros indios”.

b) Durante la época colonial el estilo usado por las rioplatenses era el español. A partir del Congreso de Viena de 1815, cuando las metrópolis y en especial España consideran volver a recuperar las colonias, se produce en el Río de la Plata un alejamiento del estilo español y un lento acercamiento a París que va a acentuarse hacia fines de siglo. Durante el gobierno rosistas se pretendió frenar esta tendencia imponiendo una vuelta a las antiguas tradiciones criollas, que se complementaba con la Ley 2690 de la Aduana que comenzó a regir desde el 1° de enero de 1836 y que no tuvo consecuencias económicas importantes. La Ley de Aduana gravaba, entre otros artículos que entraban por vía marítima, con un 35% la “ropa hecha y calzados”; con un 5% lanas y peleterías para fábricas, telas bordadas de oro y plata (con y sin piedras preciosas); con un 10% la seda en rama o manufacturada; con un 24% los cordones de hilo, lana y algodón, prohibiendo además totalmente la entrada en la provincia de ponchos y la tela para ellos.

c) Inmigración masiva desde 1869 a 1930. Durante 60 años la llegada de 6.500.000 inmigrantes no pudo ser asimilada por una población criolla que según el censo de 1856 contaba con 1.200.000habitantes, lo que provocó el desdibuja miento de la identidad criolla por el cambio de sus valores tradicionales.

Dice Gino Germani: “El resultado de la inmigración masiva no fue la absorción de una masa extranjera que llegó a asimilarse, es decir, a parecerse e identificarse con la población nativa (…) en la Argentina este proceso implicó la virtual desaparición del tipo social nativo preexistente a la vez que la destrucción de parte de la estructura social que le correspondía”.

d) En la Argentina a partir del año 1930, que es cuando tendría que haber comenzado el proceso de elaboración de una identidad nacional que aglutinara las grandes masas de inmigrantes en un ser nacional, los gobiernos autoritarios que se sucedieron a lo largo de cincuenta años de agitada vida institucional trabaron no sólo la formación de esa identidad sino también el libre y espontáneo desarrollo de la personalidad individual, privilegiando el conformismo.

3) Los factores sociales: La alta movilidad de la sociedad argentina, tanto vertical (clases abiertas) como horizontal (facilidad de desplazamientos geográficos dentro del territorio) que, posibilitando el cambio continuo, provoca la inseguridad suficiente que lleva al auge de la moda uniformada e imitada.

4) Los factores económicos:

a) La actitud mercantilista de Buenos Aires que, al dar la espalda al interior del país, se beneficiaba con el comercio extranjero, especialmente británico.

b) La inestabilidad económica, que lleva a realizar cambios en materia económica por razones coyunturales de la economía nacional, sin atender las razones y necesidades de la industria textil. 

c) Los grupos que han detentado el poder económico en la Argentina, al encontrarse con un reducido mercado para sus productos necesitaron también de la imposición del uniforme que permitía ampliar los beneficios abaratando los costos.

Prácticamente hasta comienzos de la década del 80 esta situación no había variado, considerándose al escaso mercado como una de las grandes desventajas argentinas que pesaba en el momento de la uniformidad. Tal vez por ello la única solución que se mencionaba era una política agresiva de exportación que lo ampliara. Sin embargo, a partir de la guerra de las Malvinas en 1982, los cambios políticos en 1983, la profunda y continuada crisis de la indumentaria y nuevas actitudes por parte de los consumidores (cambios en la mujer), llevaron a los responsables del sector a abandonar hábitos uniforman para acercarse a la diversificación de los productos ofrecidos. A estos tradicionales factores de tipo estructural, que han ido integrando el condicionamiento social y cultural que moldeó5 y formó una determinada personalidad básica argentina, tenemos que sumar en la actualidad dos importantes factores que influyen en el proceso. Nos preguntamos además si esos factores ayudan o traban el correcto uso de la moda como herramienta de conocimiento personal.