Constructores y contratistas

La manera más segura de encontrar un constructor de confianza es por compensación personal, si un constructor ha trabajado a satisfacción de alguien conocido, es también probable que trabaje bien para usted. Si no logra encontrar uno por este sistema. Recuerde que existe una organización nacional de constructores, en cuyas secciones locales hay listas de sus miembros. Solicite siempre al constructor informes de al menos dos clientes anteriores y pregunte a éstos cómo resultó el trabajo. Si un constructor se niega a proporcionarle estos informes, busque otro que sí se los facilite. Presupuestos de los constructores. Solicite siempre un presupuesto a dos o tres constructores o contratistas. Además del coste total de las obras, en el presupuesto deberán constar la fecha de su inicio y la duración. 

Los constructores acostumbran a emprender las obras con mucho empuje. pero cuando éstas se encuentran en su fase final, están ya ocupados en la siguiente obra y las cosas pueden hacerse más lentas, para evitarlo, condicione el presupuesto al cumplimiento de los plazos acordados un trabajo sin darle una especificación por escrito de lo que se quiere y a qué nivel Tal especificación y los dibujos que le facilite serán una parte importante del contrato entre usted y el constructor. En el momento en que deje al constructor en libertad para elegir una medida, una altura o unos detalles, comenzarán los quebraderos de cabeza, Por consiguiente, si tiene previsto redactar sus propias especificaciones no deje nada a la voluntad del constructor. No es necesario que le explique cómo hay que hacer el trabajo, pero sí que tendrá que explicarle de forma muy detallada cuál es el resultado que desea. Si, por ejemplo.se limita simplemente a mandar que supriman un tabique, puede encontrarse luego que los trabajos de acabado necesarios no estaban comprendidos en el precio. Toda modificación del proyecto inicial debe indicarse por escrito; el constructor podría interpretar erróneamente las instrucciones verbales. Para algunos proyectos el constructor necesitará un plano. Se lo puede hacer un arquitecto: un delineante también le hará los dibujos necesarios por poco dinero, siempre que se le den instrucciones cuidadosas.

Pagos al constructor

En los contratos de pequeña envergadura, de no más de cuatro o cinco semanas de duración, la mayoría de los constructores esperarán a cobrar a que se hayan completado las obras.

En las obras grandes suele ser habitual realizar pagos adelantados, a medida que avanza el trabajo. Se pagan porcentajes convenidos del coste total, a intervalos especificados. Durante la realización de las obras.

A veces se incluyen en el presupuesto «precios provisionales “. Suelen servir para los trabajos que el contratista debe subcontratar y cuyo presupuesto aún se desconoce. Asegúrese siempre de que se le consulta antes de que un precio provisional se convierta en definitivo. Tiene usted derecho a retener hasta el 10% del coste total de las obras durante un período de tres a seis meses después de finalizadas éstas, siempre que haya comunicado esta intención al constructor a la hora de hacer los cálculos, con el fin de sufragar los gastos causados por cualquier defecto que pueda producirse a causa de un trabajo deficiente. Facilite las cosas al constructor. Antes del comienzo de las obras, desocupe por completo las habitaciones afectadas. Facilitarles un lugar apropiado donde guardar las escaleras, los tablones y todo el equipo y el material durante las obras, y déles instrucciones sobre la limpieza necesaria tras el trabajo diario: no pisar con las botas sucias, lavar los platos sucios, etc. Indique un sitio donde puedan comer, prepararse un té o un café y un lugar para refugiarse en caso de mal tiempo, si se trabaja al aire libre. Para poder hacer un presupuesto de las obras sanitarias, los albañiles y fontaneros necesitan una descripción detallada, con indicación de la localización exacta de las instalaciones. Como siempre, solicite dos o tres presupuestos y procure buscar una empresa que le hayan recomendado

El trabajo de los electricistas

Las compañías distribuidoras de electricidad se encargan de los trabajos domésticos, pero suelen ser algo más caras que los instaladores privados. El interés burocrático por sus cañerías suele limitarse a los sifones, los tubos de aireación y los bajantes; su objetivo principal es evitar que usted y sus vecinos contraigan enfermedades desagradables debido al mal funcionamiento de los desagües.

Jardineros e interioristas

Si solicita los servicios de un proyectista de jardines o un decorador de interiores, deberá asegurarse primero que tienen talento y categoría. Insista en ver trabajos que hayan hecho y a ser posible pida referencia a anteriores clientes.

Obras sanitarias y de fontanería

No está permitido hacer reformas o adiciones en los sistemas de saneamiento y las alcantarillas de un edificio sin permiso municipal. Si corre a cargo de la compañía el trabajo, ésta no pondrá pegas más tarde. Sin embargo, el instalador puede hacerse responsable de garantizar que el trabajo cumple los reglamentos. Para asegurarse de ello, redacte un contrato por escrito como siempre, asegúrese de saber con exactitud qué es lo que recibe por el dinero que paga, antes de acordar el precio: el instalador más rápido y más barato no siempre es el mejor.