Muchos edificios antiguos tienen interesantes cumbreras decorativas; en las empresas de derribos se pueden encontrar aún las correspondientes tejas de caballete ornamentales, con sus característicos perfiles puntiagudos. También se encuentran tejas para remates, muy historiadas, que se emplean para los extremos de las cumbreras y en los ángulos de lo tejados, así como elegantes tubos de chimenea antiguos que parecen gigantescas piezas de ajedrez
En una casa de muros blancos, los maderos curvados que decoran los aguilones pueden combinarse con la puerta principal, siempre que sea en un tono oscuro o apagado; si los muros son de ladrillo o piedra, o están pintados de color, es mejor que combinen con las ventanas y otros elementos de madera.
La calefacción
Si desea conservar su casa en buen estado y vivir cómodamente (caliente en invierno y fresco en los días calurosos del verano) tendrá que alcanzar un equilibrio entre aislar y calentar o refrigerar, y al mismo tiempo obtener la ventilación adecuada para lograr la sensación de bienestar. La calefacción central es una posibilidad que siempre hay que tener en cuenta, pero, aunque en muchos casos es el sistema ideal, no siempre es el más adecuado. Ello depende de varios factores; el tipo de casa, su situación, el nivel de aislamiento que tenga, el tipo de combustible disponible y el precio de éste. Por ejemplo, puede resultar más económico utilizar sólo estufas, o bien un sistema centralizado en una parte de la casa, combinado con estufas en las habitaciones que no se utilicen todo el tiempo. En climas calurosos conviene incorporar aire acondicionado al sistema; otra alternativa es instalar este último y no poner calefacción central, utilizando en cambio chimeneas o estufas cuando sea necesario.
La comodidad y economía no deben sacrificarse en aras de las apariencias. Las chimeneas y las estufas son el centro de atención de las habitaciones y deben elegirse teniendo en cuenta eso. En el caso de la calefacción central, tanto si se quiere realzar las cualidades escultóricas de los radiadores como si se desea ocultar de la vista el sistema de calefacción o refrigeración, hay que integrar los conductos en la estructura de la casa o disimularlos mediante instalaciones fijas adecuadas (bajo el suelo, en paredes, armarios y zócalos, detrás de rejillas, etc.). Unos radiadores mal diseñados y colocados sin ton ni son o una chimenea desproporcionada le continuarán molestando durante largo tiempo cuando los instaladores ya se hayan ido; por ello merece la pena estudiar su colocación con cuidado. Antes de instalar un sistema caro, explore todas las posibilidades. Acuda a un arquitecto, para que le aconseje sobre las opciones disponibles, sobre el mejor sistema para su casa y su estilo de vida y sobre otros puntos de interés, como la colocación de los radiadores y las rejillas y el tamaño de las caleras. El aislamiento tiene una doble función: retiene el calor cuando hace frío, y mantiene la casa fresca cuando hace calor. Lo más aconsejable es integrar tantos elementos aislantes como sea posible en la estructura del edificio. No tiene sentido, desde el punto de vista económico, invertir dinero en un sistema de calefacción muy caro y no aislar la casa, cuanto mejor sea el aislamiento, tanto más eficaz resultará el sistema de calefacción… y más cómodo se sentirá usted. Aparatos de calefacción.
Emisores de calor
Cualquiera que sea el sistema de calefacción central utilizado, se pueden mezclar los tipos de emisores de calor, si bien, debido a sus diversas formas de reaccionar, necesitan termostatos individuales Aquí no tendremos en cuenta las rejillas para los sistemas de aire caliente. Los aparatos de calefacción pueden producir calor por radiación, por convección, o por ambos sistemas El calor de radiación procede directamente de la superficie caliente del aparato; en cambio, los aparatos de convección generan una comente de aire caliente. Hay discrepancias acerca del lugar en el que deben situarse los radiadores. Algunos expertos recomiendan colocarlos debajo de las ventanas, que suele ser la parte más fría de la habitación, para compensar las pérdidas de calor a través de los muros exteriores y por las rendijas de la ventana. La opinión contraria propugna situarlos a lo largo de una pared interior, donde se pierde mucho menos calor; además los costes de instalación son menores, ya que se necesita menos cantidad de tubo. Los radiadores no deben estar tapados por muebles o cortinas, ya que de lo contrario el calor radiante producido no podrá alcanzar la zona que se desea calentar: por consiguiente, los radiadores alargados que ocupan un trozo de pared reducen el espacio disponible para los muebles. De manera similar, si el radiador se instala debajo de una ventana las cortinas o visillos no deberán taparlo.
Es aconsejable consultar a varias personas acerca del lugar y el tamaño de los emisores de calor. Radiadores. Suelen ser de acero, aunque se utilizan también de aluminio y de fundición de hierro, que son más caros. Los de paneles de acero con maletas son más eficaces que los normales, ya que de este modo aumenta la superficie de contacto con el aire que se desea calentar. El número de radiadores necesarios varía de acuerdo con el tamaño de la habitación, el tipo de radiadores utilizado y su colocación. Calentadores de zócalo.
Convectores de ventilador
Aunque producen aire caliente, estos convectores suelen conectarse solo a los sistemas de calefacción por agua. Un ventilador impulsa el aire caliente a través de un intercambiador de calor situado en la unidad y por el que circula agua Permiten distribuir una gran cantidad de calor a un área extensa desde un espacio de pared muy pequeño Son muy apropiados para las cocinas, donde hay escasez de espacio en las paredes. Los convectores de este tipo pueden instalarse debajo de las coonas
