La estabilidad de las cubiertas a dos vertientes se basa en la resistencia de su armadura de cuchillo, formada por dos pares o cabríos, un pendolón, un tirante y dos vigas oblicuas. Incluso en las reformas más simples habrá que eliminar algún elemento de esta estructura, para crear espacio libre de modo que será necesario cambiar el sistema de apoyo de los cabríos. Puesto que las cargas en los tejados son relativamente ligeras, esto no presenta excesivas dificultades, en el peor de los casos, habrá que colocar vigas de acero nuevas entre los muros de carga exteriores. La supresión de pequeños tr0Z05del tejado para hacer claraboyas proporciona luz natural, pero no aumenta la altura interior, tendrá que construir una buhardilla si desea tener un dormitorio o un cuarto de estar habitables Si se cortan unos cuantos cabríos para hacer una terraza, habrá que tener en cuenta la evacuación de las aguas pluviales y, por supuesto, el sellado perfecto de la abertura. Otra posibilidad es eliminar las viguetas del techo para sumar el volumen del tejado a las habitaciones del piso superior. Este tipo de reforma, junto con nuevas claraboyas, proporciona resultados tan espectaculares como las galerías, pero no supone una pérdida de superficie útil.
Construcción de un piso añadido La sustitución del tejado por otro de perfil distinto o la construcción de un piso nuevo pueden afectar de manera radical al aspecto del edificio y su relación con las fincas contiguas, por lo que es probable que se necesite un permiso urbanístico. En general, se exige que se conserven los antepechos existentes, así como las líneas de los aleros, o que el nuevo tejado queda algo retirado, para que no impida el paso de la luz. Si la finca es una casa en hilera o pareada, es posible que haga falta el permiso expreso de los vecinos. Habrá que subir las paredes exteriores y medianeras para obtener la altura suplementaria necesaria; ello afectará a las chimeneas, los tubos de las calderas, los bajantes y los canalones. Habrá que tener también en cuenta la carga adicional del nuevo piso sobre el resto del edificio (muros exteriores, muros de carga interiores y cimientos). Se pueden realizar cotas en los cimientos para inspeccionar su estado y calcular su capacidad de resistencia, si hay alguna duda. Si hay peligro de inestabilidad será necesario reforzarlos por debajo con unas zapatas.
Los muros exteriores
Las modificaciones hechas en los muros interiores y en los pisos obligan a menudo a cambiar también los muros extensores. el cambio de lugar de unos tabiques, por ejemplo, significa a veces que hay que abrí una ventana nueva o condenar una abertura ya existente La instalación de una ventana nueva puede mejorar de manera notable la iluminación; en ocasiones sirve también para aprovechar una buena vista o hacer más soleada una habitación; a menudo, abriendo una puerta nueva se facilita el paso al jardín o la terraza. Asimismo, cambiando las dimensiones o la forma de una abertura se la puede transformar en un punto de interés; por otra parte. La realización de una abertura nueva al exterior constituye siempre una parte importante de las obras necesarias para añadir un balcón o hacer una pequeña ampliación, por ejemplo, una galería acristalada. Ante todo, hay que tener en cuenta el efecto que tales cambios tendrán sobre el aspecto exterior de la casa. Aunque el procedimiento más seguro -y para muchos el único aceptable- es armonizar la nueva abertura con las ya existentes, para lo cual hay que cuidar las proporciones, el tratamiento decorativo y la situación, el contraste llamativo entre lo nuevo y lo viejo puede dar también buenos resultados. Es mejor evitar, por supuesto, una incompatibilidad flagrante, pero ello no significa que haya que rehuir forzosamente un tratamiento audaz.
Cuestiones prácticas
Tales modificaciones son de realización relativamente sencilla; sin embargo, es necesario tomar precauciones, puesto que las paredes aguantan los pisos y el tejado. Si se practica una abertura nueva o se modifica la anchura de una ya existente, habrá que colocar una viga o un dintel para compensar la pérdida de un trozo de pared de carga.
Es posible que se necesite un permiso de obras, tanto por lo que se refiere a la estabilidad del edificio, como para obtener la aprobación oficial de los cambios en el aspecto externo del edificio. Si el edificio ha sido declarado de interés histórico artístico o se encuentra situado en una zona protegida a este respecto es posible que no se obtenga permiso para realizar ningún cambio exterior.
Ampliación y reforma de tejados
En muchas viviendas, el espacio suplementario más útil es el que se encuentra bajo el tejado La construcción de un nuevo piso o la reforma del desván ya existente son a veces los procedimientos más convenientes para ampliar una vivienda en la ciudad, donde el espacio en planta suele estar limitado. Las reformas y ampliaciones de los tejados pueden proporcionar ambientes habitables muy originales, con vistas espectaculares, así como terrazas y jardines de altura.
Cuestiones prácticas
Existen numerosas restricciones prácticas y posiblemente legales a este tipo de reformas. El punto principal que hay que tener en cuenta es el modo en que la obra afectará a la estructura global y el aspecto del edificio; estas reformas necesitarán también quizá la autorización de los vecinos y, por supuesto, permisos de tipo urbanístico. Y, como sucede en la mayoría de las obras de cierta envergadura, acarrea una perturbación considerable de la vida normal de la casa.
Evidentemente, si el edificio no tiene la suficiente resistencia, hay que reforzarlo para que aguante la nueva construcción. Habrá que construir también escaleras y quizás elevar la altura de los techos, practicar huecos para la iluminación y la ventilación y sujetarse a las ordenanzas contra incendios. La construcción de un piso más puede exigir la modificación de los cañones de las chimeneas existentes y de las paredes exteriores, así como el cambio de lugar de los depósitos de agua y los canalones. Debido a las características de este tipo de obras, deberá consultar a un profesional, para que le resuelva los problemas prácticos y dé una solución arquitectónica a tono con el sistema constructivo y el carácter de la casa.
Reforma de los desvanes
Bajo la mayoría de los tejados inclinados existe espacio suficiente para que la reforma del desván sea una tarea relativamente sencilla. El principal problema es el acceso; si la escalera existente no puede prolongarse, habrá que construir una nueva, lo cual a veces entraña cambios en la distribución de algunas habitaciones. Es poco probable que las vigas del techo sean lo bastante fuertes para resistir el aumento de la carga, de modo que junto a ellas habrá que colocar otras de mayor tamaño, para reforzar el suelo.
